La dieta mediterránea favorece un entorno más estable y saludable en los microorganismos de mujeres con infertilidad primaria que logran quedarse embarazadas. Esta es la principal conclusión de una investigación liderada por el CSIC basado en secuenciación genética.
Estos tratamientos reducen la mortalidad del virus en el mundo y permiten un control efectivo de la pandemia. Un controvertido estudio explica que su éxito ha bloqueado la posible selección natural mediada por el patógeno y que, tras varias décadas, ha influido en la evolución de los genes del sistema inmunitario.