Europa encadena un año de extremos climáticos sin precedentes, con episodios de calor persistente, incendios de gran magnitud, retroceso del hielo y océanos anómalamente cálidos. Un informe internacional advierte de que estos impactos ya están transformando el territorio y elevando los riesgos ambientales y sociales.
Un estudio realizado con casi 500 niños en Londres revela que la exposición a niveles elevados de polución en el primer trimestre reduce las habilidades lingüísticas a los 18 meses, con efectos aún más severos en bebés prematuros.