Observar el sol durante el eclipse no es más peligroso per se que hacerlo en un día normal. Pero hay una diferencia clave: en un día soleado, contemplar directamente al astro rey nos molesta y apartamos la mirada, mientras que durante el eclipse la intensidad luminosa es mucho menor, por lo que nuestro cerebro ordena a nuestra pupila dilatarse para ver mejor.
Antes se pensaba que el envejecimiento reproductivo se debía a la disminución de la reserva ovárica o a una menor calidad de los embriones, pero un nuevo trabajo señala que las bacterias que habitan el endometrio podrían ser esenciales para la concepción.