La decisión se tomó tras informes de infecciones confirmadas y sospechosas vinculadas a la cepa Bundibugyo del virus. A pesar de que la situación es grave, actualmente no cumple con los criterios para ser considerada una emergencia pandémica según el Reglamento Sanitario Internacional de la organización.
El hallazgo de un esqueleto casi completo en una sima de Cantabria retrasa la desaparición de esta especie en el suroeste de Europa hasta hace unos 200 años y conecta evidencias fósiles con relatos históricos.