Suscríbete al boletín semanal

Suscríbete para recibir cada semana el boletín SINC con los contenidos más relevantes y no te pierdas nada de la actualidad científica.

Suscríbete al boletín semanal
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones

Desarrollan alternativas a la sal para deshacer el hielo en las carreteras

La utilización de la sal como anticongelante en carreteras es primordial durante el invierno. Sin embargo, acarrea numerosos problemas medioambientales y su uso ya ha sido prohibido en diversos países europeos. En el marco del proyecto regional Vialcyl se están buscando nuevos fundentes en base a subproductos con amplia presencia en Castilla y León como melazas de la industria azucarera, residuos del proceso vitivinícola o salmueras y lactosueros procedentes de las empresas lácteas.

Muestras de fundentes en la cámara climática. Foto: Collosa/DiCYT.

Como explican Carlos García y Cristina Pardo, investigadores del Servicio de I+D+I de la empresa vallisoletana Collosa que coordina el estudio, en estos momentos se está definiendo el método de ensayo y analizando la capacidad como fundentes de estos subproductos. El estudio forma parte de una de las siete tareas de las que consta el proyecto, iniciado a finales de 2009, en concreto, la centrada en la sostenibilidad y el ciclo de vida de las infraestructuras viarias.

Frente a los procesos tradicionales, en esta área se van a estudiar las posibles ventajas que conllevan nuevos métodos “como la incorporación de nanomateriales para dar mayores prestaciones al mortero convencional”. Por ejemplo, se prevé incorporar a las salidas y entradas a túneles nanopartículas de dióxido de titanio, para absorber agentes contaminantes como los óxidos de nitrógeno (NOX) procedentes de los gases de escape de los vehículos.

Otra de las tareas del proyecto se centra en el desarrollo de nuevos materiales para mezclas asfálticas. Además de buscar composiciones delgadas y ultradelgadas, se está realizando un estudio para la mejora de la rugosidad de los áridos, lo que influye, sobre todo, en la adherencia.

“La Universidad de Salamanca está llevando a cabo un estudio a nivel microscópico que va a dar muy buenos resultados. Esos datos se podrán trasladar a nivel macroscópico y determinar la influencia que tienen esas texturas de los áridos, por ejemplo, en la reducción de ruido de rodadura”, precisa Carlos García. Señalización y seguridadEn el apartado de la seguridad y la señalización, los investigadores trabajan en varias líneas.

Una de ellas es la automatización del proceso de pintado, que en la actualidad se desarrolla de forma imprecisa y poco adecuada para la seguridad de los operarios. También se indaga en pinturas “inteligentes”, capaces de cambiar de color en caso de intenso frío para avisar a los conductores del peligro de la formación de placas de hielo.

“Se buscarán nuevas pinturas que se vean mejor y que gasten menos, además de implementar un sistema de guiado de las máquinas que van pintando en la carretera”, asegura el experto. Vialcyl recoge también otras tareas, como la evaluación del estado de las carreteras a través de una nueva herramienta, lo que permitiría mejorar tramos de concentración de accidentes.

Sensores para expandir sal de forma controlada

Los investigadores avanzan en otro aspecto, la inspección de las carreteras a través de sensores. Este apartado contribuiría a la correcta señalización en cuanto al estado del firme y en temas de vialidad invernal. La sal tiene, también en este apartado, un papel protagonista. Según indican los miembros del Servicio de I+D+i de Collosa, “se tratará de conocer la concentración de sal en dinámico a nivel superficial”, un trabajo muy complicado que se basará en sensores.

“Cuando se hace una vialidad invernal se extiende sal, independientemente de que ya haya o no. Lo que pretendemos es saber la concentración de sal que hay previamente en la carretera y a partir de unos parámetros umbrales saber si se tiene que extender más o no. Para ello hay que sensorizar la carretera y buscar un método que mida la concentración de sal en dinámico”, apuntan.

La integración y procesamiento de toda la información que obtenga la red de sensores es otra labor compleja que se enmarca en la séptima línea de trabajo del proyecto: la minería de datos.

Fuente: DICYT
Derechos: Creative Commons
Artículos relacionados
Alt de la imagen
Algo huele a podrido en Islandia, pero ¿por qué ciertas personas no lo notan?

Lejos de ser un capricho, la preferencia o aversión a ciertos aromas está codificada en el material genético. Un equipo de científicos islandeses descubrió que las personas con una variante en un gen encuentran el olor a pescado putrefacto menos desagradable e intenso que otras.

Alt de la imagen
OPINIÓN
El Nobel de Química 2020 deja una imagen inédita
Carmen Fenoll Comes

Por primera vez en la historia, dos mujeres comparten de manera exclusiva un premio Nobel de ciencias. Emmanuelle Charpentier y Jennifer Doudna han recibido el de Química de 2020 por desarrollar “un método para la edición genética”, CRISPR. Esta es la historia de cómo dos investigadoras se encuentran en un congreso, hablan, se entienden, se ponen a trabajar juntas… y cambian el mundo.