Suscríbete al boletín semanal

Recibe cada semana los contenidos más relevantes de la actualidad científica.

Agencia Sinc
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones

Desarrollan un método para hallar nuevos fármacos antitumorales

Investigadores de la Universidad de Alcalá de Henares (UAH) patentan una técnica para facilitar la búsqueda de moléculas que se unen al ADN, lo que posee una posible actividad anti-cancerígena al permitir analizar grandes “quimiotecas” y abaratar el proceso. Este nuevo método sólo necesita pequeñísimas cantidades de cada compuesto y además se tarda muy poco tiempo en obtener los datos.

La imagen muestra una placa de 96 microtubos con distintas muestras. A la derecha se ve un modelo de la doble hélice de ADN. Foto: UAH.

Un grupo multidisciplinar integrado por químicos, biólogos moleculares y farmacéuticos de la UAH ha desarrollado un procedimiento que facilita el descubrimiento de posibles nuevos fármacos antitumorales, concretamente las moléculas cuya diana de acción es el ADN. Una de las ventajas que aporta esta nueva técnica es que permite investigar con cantidades muy pequeñas del compuesto.

“Hace ya mucho tiempo que trabajamos con moléculas intercalantes –las que se unen al ADN por intercalación, es decir, introduciéndose entre los pares de bases–. Generábamos muchas moléculas pero el problema era que resultaba muy costoso y lento conocer si se unían al ADN y, si lo hacían, si era a alguna secuencia específica”, explican Alberto Domingo, Verónica García y Juan José Vaquero, inventores del procedimiento.

“Este nuevo método sólo necesita pequeñísimas cantidades de cada compuesto y además se tarda muy poco tiempo en obtener los datos. El resultado es que se acelera todo el proceso y podemos detectar de forma muy temprana si la molécula se va a unir al ADN y a qué secuencia”, afirman.
Cuando una molécula se une al ADN, altera sus propiedades físicas. Esta técnica aprovecha este fenómeno, concretamente el cambio que se produce en la temperatura de “fusión”, que es como se llama en este campo a la separación de las hebras del ADN.
Los ensayos de fusión clásicos trabajan con cantidades entre 100 y 1000 veces mayores que las que se necesitan con el nuevo método y, normalmente, sólo se puede analizar una muestra de compuesto cada vez. El procedimiento desarrollado por los investigadores de la UAH, además de reducir significativamente la cantidad de muestra del compuesto a analizar, permite procesar en paralelo 96 muestras, que podrían llegar a ser 384 o hasta 1536 con instrumentos de última generación.
Como señalan los investigadores, “nada en el mundo de la investigación es una solución única y total para todos los problemas; nuestra técnica no sustituye a otras que siguen siendo necesarias, pero facilita determinados estudios y, sobre todo, elimina un cuello de botella muy importante en las fases iniciales de la búsqueda de nuevos fármacos de este tipo”.

Fuente: UAH
Derechos: Creative Commons
Artículos relacionados