Suscríbete al boletín semanal

Recibe cada semana los contenidos más relevantes de la actualidad científica.

Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones

La primera víctima conocida de un tiburón es un hombre muerto hace 3.000 años

Las noticias sobre ataques de tiburón en diversas partes del mundo son frecuentes en nuestros días, pero un estudio internacional informa del primero a un humano del que se tiene constancia: un hombre, posiblemente un pescador, atacado en un mar de Japón entre el año 1370 y 1010 a. C. Su esqueleto ha aparecido sin una mano ni una pierna y con múltiples dentelladas.

Imagen del individuo 24 encontrado en el yacimiento de Tsukumo. / Universidad de Kioto/EFE

El primer ataque de un tiburón a un ser humano del que se tiene constancia se habría producido hace unos 3.000 años en Japón. La víctima fue un varón adulto, cuyos restos, encontrados en el yacimiento de Tsukumo, estaban plagados de lesiones traumáticas.

Los hechos se habrían producido en el mar interior de Seto, en el archipiélago japonés, según un estudio que publica Journal of Archaeological Science: Reports. Lo firma un equipo internacional de investigadores, quienes trataron de reconstruir los hechos usando una combinación de ciencia arqueológica y técnicas forenses.

Los investigadores quedaron perplejos ante la profundidad y la cantidad de heridas de forma dentada que presentaban los restos

Los restos de la víctima fueron encontrados por investigadores de la Universidad de Oxford mientras estudiaban pruebas de traumas violentos en los restos óseos de cazadores-recolectores prehistóricos conservados en la Universidad de Kioto. Allí encontraron un individuo identificado con el número 24.

En un principio, los expertos Alyssa White y Rick Schulting quedaron “perplejos” ante la profundidad y cantidad de heridas de forma dentada —casi 800—que presentaban los restos, explica en un comunicado la Universidad de Oxford.

Reconstrucción del suceso

Reconstrucción en 3D del cuerpo y las heridas del individuo 24. / Universidad de Oxford

Las lesiones se limitaban principalmente a los brazos, las piernas, la parte delantera del pecho y el abdomen. Los expertos realizaron un proceso de eliminación para descartar que su origen fuera por conflictos humanos, depredadores o los carroñeros más comunes.

El equipo concluyó que el individuo murió hace más de 3.000 años, entre 1370 y 1010 a.C, y que la distribución de las heridas sugiere que estaba vivo en el momento del ataque.

Los arqueólogos estiman que el individuo número 24 fue recuperado por los suyos poco después del ataque y enterrado. Los registros de la excavación muestran que le faltaba una mano y la pierna derecha, mientras que la pierna izquierda estaba colocada sobre el cuerpo en posición invertida.

La hipótesis de los expertos es que el hombre podría estar pescando junto a sus compañeros cuando sufrió el ataque

La hipótesis de los expertos es que el hombre podría estar pescando junto a sus compañeros cuando sufrió el ataque, por lo que su cuerpo pudo ser recuperado rápidamente. También, consideran que pudo tratarse de un tiburón tigre o blanco, teniendo en cuenta la distribución y el carácter de las marcas de dientes.

Mark Hudson, otro de los autores e investigador del Instituto Max Planck, señala que este hallazgo no solo proporciona una nueva perspectiva sobre el antiguo Japón, sino que también es un raro ejemplo de cómo los arqueólogos pueden reconstruir un episodio dramático en la vida de una comunidad prehistórica.

Referencia:
J. AlyssaWhite et al. “3000-year-old shark attack victim from Tsukumo shell-mound, Okayama, Japan”. Journal of Archaeological Science: Reports, 2021

Fuente:
EFE
Derechos: Copyright
Artículos relacionados
Un misterioso homínido bípedo dejó sus huellas hace más de 3 millones de años en Tanzania

Estas pisadas fosilizadas halladas en el yacimiento a de Laetoli en Tanzania en la década de 1970 no son de osos, sino de humanos primitivos. Así lo confirma un nuevo estudio que presenta pruebas concluyentes de que múltiples especies de homínidos coexistieron en esa región y que el desconocido dueño de las huellas caminaba erguido.

Un dinosaurio ‘blindado’ sacude la paleontología chilena

Los restos fósiles de una nueva especie de anquilosaurio habían quedado atrapados en el fin del mundo, en el extremo sur de Chile, durante 70 millones de años. Ahora, el hallazgo de este herbívoro de dos metros de largo con una curiosa cola en forma de espada ha provocado un gran revuelo en la ciencia local: es el dinosaurio más completo que se ha encontrado en el país sudamericano.