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Nuevos sensores químicos detectan sustancias contaminantes

Pedro Fuertes comenzó su tesis doctoral en la Universidad de Burgos para estudiar moléculas de azufre y nitrógeno, y comprobar sus propiedades. Esas moléculas se denominan heterociclos. 'Hetero' por la ausencia de carbono y 'ciclo', porque los átomos se disponen en forma de corro. La casualidad hizo que las investigaciones que se desarrollaban en el Departamento de Químicas dieran con una composicion que cambiaba de color ante la presencia de sustancias contaminantes como el mercurio.

Átomos de carbono, azufre, nitrógeno, hidrógeno y oxígeno dispuestos en heterociclos. Imagen: Pedro Fuertes.

“Al comprobar las propiedades cromogénicas de estos heterociclos, di un vuelco a mi investigación para dar con aquellas sustancias (sondas cromogénicas), que cambiaran de color ante la presencia de elementos contaminantes. Y lo conseguimos: dimos con sensores específicos hacia un determinado catión, como el mercurio o el cobre, y en el casio de aniones, hacia el cianuro” explica Pedro Fuertes.

La tesis de este investigador, recién nombrado Doctor por la Universidad de Burgos, es un ejemplo de las aplicaciones que pueden tener las investigaciones científicas. “Es el eterno debate entre la ciencia básica y la aplicada. No sólo hemos optimizado estructuras, hemos creado algo con una utilidad clara y por lo tanto, una posible venta posterior”, señala María García Valverde, una de las directoras de la tesis.

“Donde más éxito han tenido las sondas es en la detección de mercurio, un destacado contaminante medioambiental”, apunta Tomás Torroba. El mercurio abunda, por ejemplo, en zonas en las que se concentran centrales térmicas, porque, al quemar el carbón, producen una emisión de mercurio que acaba disuelto en el agua. Este tipo de sensores permitirá que los científicos lo detecten.

Fuente: DiCYT
Derechos: Creative Commons
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