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Un proyecto para crear plantas resistentes a la mosca blanca recibe la beca de la Fundación de Bill Gates

La Fundación Bill Gates ha otorgado una beca a una investigación en la que participa la Universidad de Málaga junto al Centro John Innes (Reino Unido) y que estudia el desarrollo de nuevas fórmulas de protección de cultivos especialmente sensibles a la mosca blanca y a otras enfermedades asociadas a las plantas. La cuantía es de 80.000 euros, aunque de tener éxito podría alcanzar los 800.000.

Su peligro potencial se centra, en parte, en la succión de la savia de la planta y en los numerosos virus que es capaz de adquirir y transmitir. Imagen: JIC.

Como cada año la Fundación Bill y Melinda Gates destina 100 millones de dólares (unos 80 millones de euros) a las Grand Challenges Explorations, o lo que es lo mismo, a un centenar de proyectos que, como dicen las bases de la convocatoria, “amplían el abanico de ideas en un mundo que necesita de pensamiento creativo por encima de la ortodoxia”.

El estudio en el que colabora el doctor Eduardo Rodríguez Bejarano, director del Área de Genética en la UMA, quiere avanzar en el desarrollo de nuevas fórmulas de protección de cultivos especialmente sensibles a este tipo de insectos y a otras enfermedades asociadas a las plantas.

La investigación, titulada ‘Generación de plantas resistentes a la mosca blanca’, quiere inmunizar a los cultivos frente a una de las plagas más dañinas a nivel mundial. La también llamada mosca blanca del tabaco (Bemisia tabaci) destaca sobre todo por su gran capacidad de dispersión tanto en el ámbito cercano como en grandes distancias, aprovechando como transporte las redes del comercio mundial de alimentos y flores.

La fácil proliferación convierte a esta mosca en una gran amenaza para la seguridad alimentaria. De momento, ya es responsable de cuantiosas pérdidas en cultivos de yuca, alimento básico en el África subsahariana, y de algodón en India y Pakistán. Su peligro potencial se centra, por un lado, en la succión de la savia de la planta, por otro, en los numerosos virus que es capaz de adquirir y transmitir, y por último, en su facilidad para hacerse resistente a los insecticidas.

En concreto, el equipo de Rodríguez Bejarano colaborará con el de la doctora Saskia Hogenhout y Ian Bedford del John Innes Center (JIC) de Norwich, al este de Inglaterra. La solución se encontraría, según afirman los expertos, en la modificación genética de los cultivos para que puedan producir moléculas de Ácido Ribonucleico Interferente (ARNi) para silenciar procesos específicos dentro del organismo de la mosca blanca. Así, cuando el insecto se alimente de estas plantas este verá bloqueado sus genes esenciales para la supervivencia, la reproducción y la capacidad para adquirir y transmitir virus.

De momento, los primeros ensayos para comprobar la eficacia de este método se harán en un ambiente controlado. De tener éxito, la propia Fundación que dirige el presidente de Microsoft junto a su esposa contempla el aumento de la cuantía de la subvención de los 80.000 euros iniciales a los 800.000. Un impulso que acercaría más la meta de producir alimentos y cultivos básicos para la subsistencia en el África subsahariana y el sudeste asiático.

Más información | JIC | Área de Genética en la UMA

Fuente: Universidad de Málaga
Derechos: Creative Commons
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