Ante una crisis así, las primeras medidas dictadas por las autoridades sanitarias suelen ser el aislamiento y la cuarentena. Aplicar estos dos conceptos en tierra firme es relativamente sencillo; hacerlo en una embarcación es un auténtico reto.
España ha reducido la exposición al humo en interiores y ha bajado la prevalencia, pero cerca de una quinta parte de los adultos aún fuma. Persisten altos niveles en terrazas, desigualdades sociales y un marco regulatorio que no ha incorporado plenamente medidas clave ni el auge de nuevos productos.