Como ya pasó con la leucemia, un estudio estima los riesgos de cáncer asociados con la exposición prolongada a la radiación ionizante de bajo nivel entre los trabajadores de la industria nuclear. Los investigadores hallaron que la tasa estimada de mortalidad por cáncer aumentaba en un 48% por gray, que es la unidad de dosis absorbida de radiaciones ionizantes. Se observaron asociaciones similares en cada país.
Bonaventura Clotet durante la ponencia. / UPF
Para la producción de una vacuna o de un antiviral se necesitan de 10 a 15 años desde el diseño experimental hasta que el producto sale al mercado. Por ello, el equipo de Cristina Risco (Madrid, 1963), investigadora del Centro Nacional de Biotecnología, busca en fármacos ya existentes y usados en humanos una solución rápida para combatir el chikunguña y otras inminentes infecciones para las que no existe tratamiento preventivo ni paliativo.
Cristina Risco en su laboratorio del Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC). / SINC
La Organización Mundial de la Salud ha propuesto nuevas líneas de actuación para combatir el VIH y prevenir infecciones. La importancia de estas pautas radica en que amplía los grupos poblacionales a los que aplicar una terapia antirretroviral. A partir de ahora, personas de cualquier rango de edad podrán someterse a este tratamiento. Estas medidas evitarían 21 millones de muertes y 28 millones de nuevos infectados para 2030.
Los compuestos orgánicos persistentes son sustancias químicas que se pueden producir de forma natural en el medio ambiente, pero en su mayoría provienen de la actividad humana. Un nuevo estudio alerta de los problemas de la exposición durante el embarazo a algunos de estos compuestos: mayor riesgo de nacer con bajo peso, especialmente si las madres habían fumado durante la gestación.
La leishmaniasis afecta, en sus diferentes variedades, a más de 1,5 millones de personas cada año en 98 países. Mata en su forma visceral, y desfigura a los enfermos en la cutánea. Expertos como Jorge Alvar, jefe del programa de leishmaniasis de la organización Drugs for Neglected Diseases initiative (DNDi), han logrado disminuir los casos en el sudeste asiático, pero la guerra y las oleadas de refugiados en países africanos podrían provocar un repunte de esta enfermedad, de la que aún no existe vacuna en humanos.
Jorge Alvar, durante su visita a Madrid esta semana. / Olmo Calvo (Sinc)