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Falta de atención o problemas de memoria son algunos de los síntomas que presentan las personas que sufren insomnio crónico. Estos son más intensos en pacientes que duermen menos de seis horas al día, tal y como revela un estudio de la Universidad Complutense de Madrid, el que se han revisado decenas de trabajos publicados sobre este trastorno del sueño.
Dieta, medicación, sexo, edad y tiempo de tránsito en el intestino son las variables que más influyen en su flora, tal y como apunta uno de los mayores estudios realizados hasta el momento sobre estas poblaciones. Los hallazgos publicados en Science revelan asociaciones entre la composición de la flora intestinal y el consumo de cerveza o de chocolate negro, entre otros descubrimientos.
Dormir es una actividad crucial para los mamíferos y, como revela ahora un nuevo estudio, también para algunos reptiles. A través del análisis cerebral a dragones barbudos (Pogona vitticeps) se han observado dos etapas de sueño parecidas a las de otros animales, incluidos los humanos. Este hallazgo sugiere que la evolución en los sistemas de descanso se inició hace más de 300 millones de años.
El gen MC1R, conocido por ser el que produce el pelo rojo y la piel pálida, es el responsable de que haya gente que parece más joven que otra, aun teniendo la misma edad. Las personas con determinadas variantes de este gen –que también se encarga de reparar daños en el ADN– aparentan de promedio dos años más, según un estudio realizado en Holanda.
A lo largo del siglo XX los nombres más populares de los niños fueron más frecuentes que los más populares de las niñas. Los José, Antonio y Manuel fueron más habituales que los María, Carmen y Josefa, según un análisis elaborado por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
Científicos de la Universidad de Córdoba han descubierto la estrategia que emplea el hongo Fusarium oxysporum, que produce importantes daños en los cultivos del plátano y del tomate. El patógeno se disfraza con una molécula parecida a la de su hospedador para no ser detectado por el sistema inmune de las plantas que parasita e infecta. De este modo, el parásito aumenta la eficacia de sus ataques y se vuelve más agresivo.
Investigadores de la Universidad de Málaga han modelado y descrito por primera vez el comportamiento de señales acústicas ultrasónicas, no audibles por el ser humano, en el medio marino. El trabajo abre el camino al diseño de sistemas de comunicación eficientes y de tamaño reducido con aplicaciones en campos como la monitorización de granjas de peces, las misiones de rescate o la detección preventiva de fenómenos como los tsunamis.