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La planta carnívora conocida como venus atrapamoscas sabe contar, y utiliza esta capacidad para decidir cuándo atrapar y descomponer a sus víctimas. Es lo que indica un estudio publicado en Current Biology en el que han participado investigadores del Centro Nacional de Biotecnología junto a otros científicos de centros alemanes y australianos.
Un equipo científico de la Universidad de Granada y del Centro Genómica e Investigación Oncológica ha desarrollado un método que permite identificar las células causantes de la metástasis mediante un simple análisis de sangre. Con los nuevos marcadores patentados se puede identificar, por primera vez, todas las subpoblaciones existentes de células tumorales circulantes.
Mediante la extracción de las células senescentes de ratones de mediana edad, un grupo internacional de investigadores ha conseguido alargar entre un 17% y un 35% la vida útil de los roedores y retrasar el declive relacionado con el envejecimiento tanto en machos como en hembras.
Nuevas moléculas sintetizadas en el IRB Barcelona se pegan a una proteína clave en cáncer poco explorada hasta ahora como diana terapéutica. El objetivo a largo plazo es ofrecer una nueva estrategia en quimioterapia.
Las células madre de cáncer, una subpoblación de células altamente cancerígenas, se mantienen activas a través de señales, como son las proteínas secretadas, que reciben de nuestras propias células inmunes. En el cáncer de páncreas se ha descubierto una de estas proteínas secretadas. Lo investigadores han demostrado que bloqueándola se puede disminuir el crecimiento y desarrollo tumoral.
Investigadores de la Universidad Pablo de Olavide, de Sevilla, han logrado que conejos entrenados para responder a estímulos táctiles aplicados en los bigotes no mostraran diferencias en sus respuestas cuando los estímulos naturales fueron sustituidos por la aplicación de corrientes eléctricas transcraneales a determinadas frecuencias.
Investigadores de la Universidad de Oviedo y el Hospital Universitario Central de Asturias han desarrollado un anticuerpo o biomarcador que permite distinguir mejor los tumores malignos de otras patologías benignas relacionadas. El equipo ha identificado un ‘punto débil’ en el escudo que protege los carcinomas más agresivos y que favorece su crecimiento.
Infografía con los datos aportados por la SEOM. / Efe