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Investigadores del Instituto iTEAM de la Universidad Politécnica de Valencia y biólogos del Oceanogràfic han diseñado un nuevo sistema que permite detectar, grabar y clasificar los sonidos de diferentes especies marinas. El dispositivo se ha denominado Samaruc y contribuirá a la protección del entorno marino y del medio ambiente.
Javier Martínez Picado durante la entrevista. / SINC
En 1981 comenzó la epidemia del virus del sida, que ha dejado tras de sí más de 30 millones de muertes en el mundo. Tres décadas después, expertos como Javier Martínez Picado (Barcelona, 1966), del Instituto de Investigación del Sida IrsiCaixa, no quieren que otra posible enfermedad emergente tan letal les pille desprevenidos y se han reunido esta semana en la Fundación Ramón Areces para hablar de los últimos avances en la lucha contra la enfermedad.
Ejemplo de terreno con alta biodiversidad en la zona estudiada. / Andrew MacDougall
Investigadores del Centro de Láseres Pulsados de Salamanca han ideado una nueva forma de producir rayos X coherentes, donde los rayos viajan en forma paralela, mediante la generación de armónicos. El estudio se ha publicado en la revista Physical Review Letters.
El equipo de investigación de la UAB, liderado por la doctora Fàtima Bosch (en el centro de la fotografía), con dos perros curados de la diabetes mediante terapia génica. / Pierre Caufapé.
Investigadores de las universidades de Zaragoza y de Edimburgo, han descrito un nuevo cocodrilo marino del Jurásico, procedente de Ricla (Zaragoza), que convivió con los dinosaurios. Maledictosuchus riclaensis (cocoldrilo maldito de Ricla) es el ejemplar de cocodrilo marino más antiguo y mejor preservado de la Península Ibérica. Su nombre se debe al pueblo donde fue hallado y a los casi 20 años que ha tenido que esperar para ser estudiado.
Hoy en día no es necesario estar en un laboratorio para hacer ciencia. Es más, se puede contribuir sentado cómodamente en el sofá de casa. Cualquier persona puede poner su cerebro y su tiempo a disposición de los científicos y colaborar con todo tipo de investigaciones, participando en lo que se conoce como ciencia ciudadana.
Investigadores japoneses han fabricado una molécula que copia el funcionamiento de las hidrogenasas, las enzimas que usan algunos microorganismos para activar el hidrógeno. Se trata de un catalizador de bajo coste que, potencialmente, podría servir para generar electricidad de forma eficiente y barata.