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Siempre rodeada de grandes científicos, María A. Blasco (Alicante, 1965) es la directora del Programa de Oncología Molecular y jefa del grupo de Telómeros y Telomerasa en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO). En el Día Mundial contra el cáncer, SINC habla con esta reconocida experta, quien podría ser en un futuro la primera científica española galardonada con un Nobel.
Trabajos en el nuevo sistema de protección de templado de acero del LHC.
El Gran Colisionador de Hadrones (LHC) volverá a ponerse en marcha este mes en el Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN) y funcionará sin parar los próximos 18 ó 24 meses. Después detendrá su actividad durante un periodo largo y volverá a operar a mayor energía. Así lo han acordado los responsables del LHC en el encuentro que la semana pasada celebraron en Chamonix (Francia).
Las poblaciones de anguila europea (Anguilla anguilla) han sufrido un intenso declive durante los últimos 25 años. En 2002, el grupo de trabajo de la anguila (WGEEL) del ICES (International Council for the Exploration of the Sea) determinó que la especie se encontraba fuera de los límites biológicos de seguridad y que su pesca no era sostenible. Así nació el proyecto europeo INDICANG (programa INTERREG), coordinado por el instituto francés IFREMER, cuyo objetivo era proporcionar conocimientos, criterios y métodos para su aplicación en la gestión de la especie.
La monstrua desnuda (1680) de Juan Carreño de Miranda.
En la imagen, una hembra del mosquito Anopheles gambiae.
A pesar de que las emisiones de gases de efecto invernadero de 2008 disminuyeran un 7,7% respecto a las de 2007, con 405.048 kilotoneladas de CO2 equivalentes, las emisiones han crecido un 39,8% desde 1990. Así lo demuestra el Inventario Nacional de Emisiones de Contaminantes Atmosféricos 1990-2008, que la Secretaría de Estado de Cambio Climático del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino (MARM) ha remitido a la Comisión Europea.
Una proporción pequeña, aunque significativa, de personas obesas carece de una sección de su ADN. Se trata de una rara supresión genética que podría provocar una forma de obesidad aguda. Así lo indica una investigación, publicada hoy en Nature, que muestra cómo ese ADN ausente puede ejercer un efecto espectacular sobre el peso de algunas personas.