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Los antecedentes de los humanos tenían una dieta más variada de lo que se creía

Paranthropus boisei

Réplica del cráneo de un Paranthropus boisei, a partir de un original de 1,75 millones de años descubierto en Tanzania en 1959. Se muestra en el Museo del Hombre de San Diego (California, EE UU).

Los científicos han afirmado durante años que los homínidos comían alimentos ‘duros’ (frutos secos, semillas o raíces), pero ahora un informe elaborado por investigadores estadounidenses de la Universidad John Hopkins, la Universidad de Arkansas, la Universidad de Cambridge y la Universidad de Stony Brook sugiere que estos antecedentes de los humanos tenían una dieta más variada. Los científicos analizaron las superficies de los dientes de un Paranthropus boisei del Este de África usando un potente microscopio para escanear la superficie dental y programas de ordenador que miden las imperfecciones en la superficie de los dientes. Los hallazgos muestran que este homínido no hace gala del apodo con que el le habían bautizado, ‘el hombre cascanueces’.

“Durante muchos años hemos trabajado con el supuesto de que la forma de los dientes, las mandíbulas y el cráneo de una especie nos dicen lo que normalmente comía”, dice Mark Teaford, profesor de anatomía en la John Hopkins. “Pero parece que nos habíamos equivocado: sólo porque sean capaces de comer alimentos duros no significa que efectivamente lo hagan. Esto nos obliga a repensar algunos de nuestros supuestos básicos”.

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