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Los huesos de los dodos arrojan luz sobre su ecología

SINC

El dodo, un ave no voladora que habitó las islas Mauricio, en el océano Índico, es una especie icónica de la extinción animal causada por el hombre. Aunque desapareció en el siglo XVII, muchas personas están familiarizadas con esta especie por su aparición en películas como Alicia en el País de las Maravillas, Ice Age o Up. Sin embargo, no existe una descripción precisa sobre su aspecto, en el que no se ponen de acuerdo los dibujos y documentos históricos.

Ahora, investigadores sudafricanos y británicos han analizado la ecología de estas aves a partir del análisis de fósiles de 22 dodos. Los resultados, publicados en Scientific Reports, revelan una gran reabsorción de calcio en sus huesos, lo que indicaría que cada año mudaban sus plumas. Según los expertos, los cambios significativos en el color y el plumaje a lo largo del año pueden explicar las discrepancias en las descripciones que hacían los navegantes.

Los autores piensan que la temporada de cría de estas aves comenzaba en agosto, con la ovulación de las hembras y posterior fecundación. Luego eclosionaban los pollos, que crecían rápidamente hasta alcanzar un buen tamaño, lo que les ayudaba a resistir las duras condiciones del verano austral y la temporada de ciclones (de noviembre a marzo). Tras el verano austral comenzaba la muda, que se completaba a finales de julio, justo a tiempo para que los dodos estuvieran listos para su próxima temporada de cría.

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