Resumimos lo mejor de la semana en imágenes

Muestra obtenida en la expedición.

Tres años después de que el buque Hespérides regresara a España culminando la vuelta al mundo de la expedición Malaspina, los científicos tienen una idea cada vez más clara sobre cómo funciona el océano global y cuál es su estado de salud. En concreto, la entrada de contaminantes procedentes de la atmósfera no se limita a las zonas costeras, sino que se produce también en las zonas más remotas del planeta y ya ha empezado a afectar al ecosistema oceánico.

Rosetta selecciona el lugar J para aterrizar sobre el cometa. Foto: ESA/Rosetta/MPS for OSIRIS Team MPS/UPD/LAM/IAA/SSO/INTA/UPM/DASP/IDA

De los cinco lugares (A, B, C, I y J) preseleccionados para el aterrizaje del módulo Philae de la sonda Rosetta sobre su objetivo, el cometa 67P / Churyumov-Gerasimenko, la Agencia Espacial Europea ya ha comunidado el elegido: el J, marcado con una cruz en la imagen.

El motivo de la elección es que este sitio ofrece un potencial científico único, presenta indicios de actividad en sus proximidades y un mínimo riesgo para aterrizar en comparación con los otros cuatro candidatos. El lugar J se encuentra en el lóbulo menor del cometa, ofreciendo interesantes formaciones y buenas condiciones de iluminación.

Esta previsto que Philae llegue a la superficie del cometa el próximo 11 de noviembre para llevar a cabo mediciones profundas que ayuden a caracterizar in situ su núcleo.

Impresión artística de la fusión entre dos galaxias.

Durante décadas, los científicos han creído que las fusiones de galaxias suelen dar lugar a la formación de galaxias elípticas. Ahora, por primera vez, utilizando ALMA y un gran número de radiotelescopios, los investigadores han hallado evidencias directas de que la fusión de galaxias puede formar galaxias de disco, y que este resultado es, en realidad, bastante común. Este sorprendente resultado podría explicar por qué hay tantas galaxias espirales como la Vía Láctea en el universo.

La investigación, que ha dirigido Junko Ueda –astrónomo de la Japan Society for the Promotion of Science– ha demostrado que la mayoría de las colisiones de galaxias en el universo cercano –a una distancia de entre 40 y 600 millones de años luz de la Tierra– dan lugar a las denominadas galaxias de disco. Las galaxias de disco –incluyendo las galaxias espirales como la Vía Láctea y las galaxias lenticulares– se definen por regiones en forma de rosca formadas por polvo y gas, y son distintas de la categoría de galaxias elípticas. En el vídeo se muestra una impresión artística de la fusión entre dos galaxias, que da lugar a la formación de una galaxia de disco.

La velocidad de las sondas que sobrevuelan la Tierra para dirigirse a objetivos lejanos varía respecto a los cálculos de los expertos. / ESA/C.Carreau
Una anomalía en el sobrevuelo de los satélites desconcierta a los científicos. Foto: C.Carreau

Cuando las sondas espaciales, como Rosetta o Cassini, sobrevuelan algunos planetas y lunas para tomar impulso y viajar hacia destinos lejanos, su velocidad varía ligeramente por algún motivo desconocido. Ahora un investigador español ha analizado si podría influir un hipotético campo gravitomagnético, pero otros factores, como la radiación solar, las mareas o incluso efectos relativistas y la materia oscura podrían estar detrás del misterio.

La galaxia más pequeña conocida con un agujero negro supermasivo. Foto: NASA, ESA, D. Coe, G. Bacon (STScI)

Las observaciones del telescopio espacial Hubble (NASA/ESA) y uno terrestre del Observatorio Gemini (Hawái, EE UU) han permitido descubrir un agujero negro supermasivo en un lugar totalmente inesperado: la galaxia enana M60-UCD1, una de las más densas en estrellas conocidas.

Si pudiéramos estar dentro de ella, observaríamos a simple vista cerca de un millón de estrellas, cuando en nuestro cielo nocturno solo vemos unas 4.000. Y en su centro, un agujero negro (ilustrado en la imagen), con cinco veces la masa del que se encuentra en el interior de la Vía Láctea.

El hallazgo, que se publica esta semana en la revista Nature, sugiere que en otras galaxias pequeñas y compactas también podría haber agujeros negros supermasivos, una posibilidad que apenas habían contemplado hasta ahora los astrónomos.

"No conocemos ninguna otra forma para tener un agujero negro tan grande en un objeto tan pequeño", destaca el autor principal del trabajo, Anil Seth, investigador de la Universidad de Utah (EE UU).

Explican por qué son tan comunes las galaxias tipo Vía Láctea en el universo. Foto: ALMA (ESO/NAOJ/NRAO)/SMA/CARMA/IRAM/J. Ueda et al.

Durante décadas, los científicos han creído que las fusiones de galaxias suelen dar lugar a la formación de galaxias elípticas. Ahora, por primera vez, utilizando la instalación astronómica ALMA y un gran número de radiotelescopios, han hallado evidencias directas de que la fusión de galaxias puede formar galaxias de disco, y que este resultado es, en realidad, bastante común. Este sorprendente resultado podría explicar por qué hay tantas galaxias espirales como la Vía Láctea en el universo.

Los descubridores son un grupo internacional dirigido por Junko Ueda, investigador de la Japan Society for the Promotion of Science, que ha observado que la mayoría de las colisiones de galaxias en el universo cercano (a una distancia de entre 40 y 600 millones de años luz de la Tierra) dan lugar a galaxias de disco. Estas, que incluyen galaxias espirales como la Vía Láctea y las lenticulares, se definen por regiones en forma de rosca formadas por polvo y gas, y son distintas de la categoría de las elípticas. Para identificar la forma final de las galaxias, el equipo estudió cómo se distribuye su gas.

En la imagen, distribución del gas molecular en 30 fusiones de galaxias. Cada uno de los coloridos objetos de esta imagen ilustra una de las 30 fusiones de galaxias. Los contornos de cada una indican la dispersión del monóxido de carbono, mientras que el color representa el movimiento del gas. El gas que se aleja de nosotros aparece rojo mientras que el color azul muestra el que se aproxima. Los contornos, junto con la transición del rojo al azul, indican un disco gaseoso que está girando sobre el centro de la galaxia.

La ESA estudia cómo aprovechar los satélites Galileo mal colocados. Foto: ESA

Aunque tras su lanzamiento el 22 de agosto se colocaron en órbitas distintas de las esperadas –más bajas y elípticas, en lugar de circulares–, los satélites quinto y sexto de Galileo llevan en modo seguro desde el 28 de agosto, controlados desde el centro de la Agencia Espacial Europea (ESA) en Darmstadt, Alemania.

Pese a encontrarse en órbitas de inyección distintas de las planeadas, los expertos están investigando cómo explotar al máximo los satélites, dentro de su limitada capacidad de propulsión.

Los distintos especialistas de la ESA, apoyados por la industria y por la agencia espacial francesa, CNES, están analizando los escenarios que permiten obtener el máximo valor del programa, y mantener tanto como sea posible los objetivos originales de la misión.

Los análisis y las consultas a la industria prosiguen. Ahora se estudia una potencial 'órbita mejorada' en la que ambos satélites pudieran proporcionar servicios operacionales de algún tipo.

Así será el primer aterrizaje de la historia en un cometa
Un Ig Nobel por lograr un fuet probiótico con bacterias de caca de bebé. Foto: @AlfaHelice

Un grupo de científicas españolas del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA) recibió ayer un Premio Ig Nobel –una parodia que hace la universidad de Harvard de los Premios Nobel– por un proyecto para elaborar embutidos probióticos con bacterias obtenidas de la caca de bebé

Los Ig Nobel premian investigaciones que "hacen a la gente pensar y luego reir. Pretenden celebrar lo inusual, honrar lo imaginativo y estimular el interés por la ciencia, la medicina y la tecnología", según se puede leer en su web.

Las investigadoras españolas, en la imagen, llevaron a cabo una intervención por videoconferencia, que fue emitida en Sanders Theatre de Harvard. En ella, explicaron cómo habían logrado aislar varias cepas de bacterias del ácido láctico potencialmente probióticas a partir de heces de bebés sanos y, tras cultivarlas, usarlas para fermentar embutidos curados.

Según el IRTA, gracias a esta innovación, personas que no pueden consumir productos lácteos podrían incluir probióticos en su dieta a través de estos embutidos.

Muestra obtenida en la expedición.

Tres años después de que el buque Hespérides regresara a España culminando la vuelta al mundo de la expedición Malaspina, los científicos tienen una idea cada vez más clara sobre cómo funciona el océano global y cuál es su estado de salud. En concreto, la entrada de contaminantes procedentes de la atmósfera no se limita a las zonas costeras, sino que se produce también en las zonas más remotas del planeta y ya ha empezado a afectar al ecosistema oceánico.

Rosetta selecciona el lugar J para aterrizar sobre el cometa. Foto: ESA/Rosetta/MPS for OSIRIS Team MPS/UPD/LAM/IAA/SSO/INTA/UPM/DASP/IDA

De los cinco lugares (A, B, C, I y J) preseleccionados para el aterrizaje del módulo Philae de la sonda Rosetta sobre su objetivo, el cometa 67P / Churyumov-Gerasimenko, la Agencia Espacial Europea ya ha comunidado el elegido: el J, marcado con una cruz en la imagen.

El motivo de la elección es que este sitio ofrece un potencial científico único, presenta indicios de actividad en sus proximidades y un mínimo riesgo para aterrizar en comparación con los otros cuatro candidatos. El lugar J se encuentra en el lóbulo menor del cometa, ofreciendo interesantes formaciones y buenas condiciones de iluminación.

Esta previsto que Philae llegue a la superficie del cometa el próximo 11 de noviembre para llevar a cabo mediciones profundas que ayuden a caracterizar in situ su núcleo.

Impresión artística de la fusión entre dos galaxias.

Durante décadas, los científicos han creído que las fusiones de galaxias suelen dar lugar a la formación de galaxias elípticas. Ahora, por primera vez, utilizando ALMA y un gran número de radiotelescopios, los investigadores han hallado evidencias directas de que la fusión de galaxias puede formar galaxias de disco, y que este resultado es, en realidad, bastante común. Este sorprendente resultado podría explicar por qué hay tantas galaxias espirales como la Vía Láctea en el universo.

La investigación, que ha dirigido Junko Ueda –astrónomo de la Japan Society for the Promotion of Science– ha demostrado que la mayoría de las colisiones de galaxias en el universo cercano –a una distancia de entre 40 y 600 millones de años luz de la Tierra– dan lugar a las denominadas galaxias de disco. Las galaxias de disco –incluyendo las galaxias espirales como la Vía Láctea y las galaxias lenticulares– se definen por regiones en forma de rosca formadas por polvo y gas, y son distintas de la categoría de galaxias elípticas. En el vídeo se muestra una impresión artística de la fusión entre dos galaxias, que da lugar a la formación de una galaxia de disco.

La velocidad de las sondas que sobrevuelan la Tierra para dirigirse a objetivos lejanos varía respecto a los cálculos de los expertos. / ESA/C.Carreau
Una anomalía en el sobrevuelo de los satélites desconcierta a los científicos. Foto: C.Carreau

Cuando las sondas espaciales, como Rosetta o Cassini, sobrevuelan algunos planetas y lunas para tomar impulso y viajar hacia destinos lejanos, su velocidad varía ligeramente por algún motivo desconocido. Ahora un investigador español ha analizado si podría influir un hipotético campo gravitomagnético, pero otros factores, como la radiación solar, las mareas o incluso efectos relativistas y la materia oscura podrían estar detrás del misterio.

La galaxia más pequeña conocida con un agujero negro supermasivo. Foto: NASA, ESA, D. Coe, G. Bacon (STScI)

Las observaciones del telescopio espacial Hubble (NASA/ESA) y uno terrestre del Observatorio Gemini (Hawái, EE UU) han permitido descubrir un agujero negro supermasivo en un lugar totalmente inesperado: la galaxia enana M60-UCD1, una de las más densas en estrellas conocidas.

Si pudiéramos estar dentro de ella, observaríamos a simple vista cerca de un millón de estrellas, cuando en nuestro cielo nocturno solo vemos unas 4.000. Y en su centro, un agujero negro (ilustrado en la imagen), con cinco veces la masa del que se encuentra en el interior de la Vía Láctea.

El hallazgo, que se publica esta semana en la revista Nature, sugiere que en otras galaxias pequeñas y compactas también podría haber agujeros negros supermasivos, una posibilidad que apenas habían contemplado hasta ahora los astrónomos.

"No conocemos ninguna otra forma para tener un agujero negro tan grande en un objeto tan pequeño", destaca el autor principal del trabajo, Anil Seth, investigador de la Universidad de Utah (EE UU).

Explican por qué son tan comunes las galaxias tipo Vía Láctea en el universo. Foto: ALMA (ESO/NAOJ/NRAO)/SMA/CARMA/IRAM/J. Ueda et al.

Durante décadas, los científicos han creído que las fusiones de galaxias suelen dar lugar a la formación de galaxias elípticas. Ahora, por primera vez, utilizando la instalación astronómica ALMA y un gran número de radiotelescopios, han hallado evidencias directas de que la fusión de galaxias puede formar galaxias de disco, y que este resultado es, en realidad, bastante común. Este sorprendente resultado podría explicar por qué hay tantas galaxias espirales como la Vía Láctea en el universo.

Los descubridores son un grupo internacional dirigido por Junko Ueda, investigador de la Japan Society for the Promotion of Science, que ha observado que la mayoría de las colisiones de galaxias en el universo cercano (a una distancia de entre 40 y 600 millones de años luz de la Tierra) dan lugar a galaxias de disco. Estas, que incluyen galaxias espirales como la Vía Láctea y las lenticulares, se definen por regiones en forma de rosca formadas por polvo y gas, y son distintas de la categoría de las elípticas. Para identificar la forma final de las galaxias, el equipo estudió cómo se distribuye su gas.

En la imagen, distribución del gas molecular en 30 fusiones de galaxias. Cada uno de los coloridos objetos de esta imagen ilustra una de las 30 fusiones de galaxias. Los contornos de cada una indican la dispersión del monóxido de carbono, mientras que el color representa el movimiento del gas. El gas que se aleja de nosotros aparece rojo mientras que el color azul muestra el que se aproxima. Los contornos, junto con la transición del rojo al azul, indican un disco gaseoso que está girando sobre el centro de la galaxia.

La ESA estudia cómo aprovechar los satélites Galileo mal colocados. Foto: ESA

Aunque tras su lanzamiento el 22 de agosto se colocaron en órbitas distintas de las esperadas –más bajas y elípticas, en lugar de circulares–, los satélites quinto y sexto de Galileo llevan en modo seguro desde el 28 de agosto, controlados desde el centro de la Agencia Espacial Europea (ESA) en Darmstadt, Alemania.

Pese a encontrarse en órbitas de inyección distintas de las planeadas, los expertos están investigando cómo explotar al máximo los satélites, dentro de su limitada capacidad de propulsión.

Los distintos especialistas de la ESA, apoyados por la industria y por la agencia espacial francesa, CNES, están analizando los escenarios que permiten obtener el máximo valor del programa, y mantener tanto como sea posible los objetivos originales de la misión.

Los análisis y las consultas a la industria prosiguen. Ahora se estudia una potencial 'órbita mejorada' en la que ambos satélites pudieran proporcionar servicios operacionales de algún tipo.

Así será el primer aterrizaje de la historia en un cometa
Un Ig Nobel por lograr un fuet probiótico con bacterias de caca de bebé. Foto: @AlfaHelice

Un grupo de científicas españolas del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA) recibió ayer un Premio Ig Nobel –una parodia que hace la universidad de Harvard de los Premios Nobel– por un proyecto para elaborar embutidos probióticos con bacterias obtenidas de la caca de bebé

Los Ig Nobel premian investigaciones que "hacen a la gente pensar y luego reir. Pretenden celebrar lo inusual, honrar lo imaginativo y estimular el interés por la ciencia, la medicina y la tecnología", según se puede leer en su web.

Las investigadoras españolas, en la imagen, llevaron a cabo una intervención por videoconferencia, que fue emitida en Sanders Theatre de Harvard. En ella, explicaron cómo habían logrado aislar varias cepas de bacterias del ácido láctico potencialmente probióticas a partir de heces de bebés sanos y, tras cultivarlas, usarlas para fermentar embutidos curados.

Según el IRTA, gracias a esta innovación, personas que no pueden consumir productos lácteos podrían incluir probióticos en su dieta a través de estos embutidos.

Muestra obtenida en la expedición.

Tres años después de que el buque Hespérides regresara a España culminando la vuelta al mundo de la expedición Malaspina, los científicos tienen una idea cada vez más clara sobre cómo funciona el océano global y cuál es su estado de salud. En concreto, la entrada de contaminantes procedentes de la atmósfera no se limita a las zonas costeras, sino que se produce también en las zonas más remotas del planeta y ya ha empezado a afectar al ecosistema oceánico.

Rosetta selecciona el lugar J para aterrizar sobre el cometa. Foto: ESA/Rosetta/MPS for OSIRIS Team MPS/UPD/LAM/IAA/SSO/INTA/UPM/DASP/IDA

De los cinco lugares (A, B, C, I y J) preseleccionados para el aterrizaje del módulo Philae de la sonda Rosetta sobre su objetivo, el cometa 67P / Churyumov-Gerasimenko, la Agencia Espacial Europea ya ha comunidado el elegido: el J, marcado con una cruz en la imagen.

El motivo de la elección es que este sitio ofrece un potencial científico único, presenta indicios de actividad en sus proximidades y un mínimo riesgo para aterrizar en comparación con los otros cuatro candidatos. El lugar J se encuentra en el lóbulo menor del cometa, ofreciendo interesantes formaciones y buenas condiciones de iluminación.

Esta previsto que Philae llegue a la superficie del cometa el próximo 11 de noviembre para llevar a cabo mediciones profundas que ayuden a caracterizar in situ su núcleo.

Impresión artística de la fusión entre dos galaxias.

Durante décadas, los científicos han creído que las fusiones de galaxias suelen dar lugar a la formación de galaxias elípticas. Ahora, por primera vez, utilizando ALMA y un gran número de radiotelescopios, los investigadores han hallado evidencias directas de que la fusión de galaxias puede formar galaxias de disco, y que este resultado es, en realidad, bastante común. Este sorprendente resultado podría explicar por qué hay tantas galaxias espirales como la Vía Láctea en el universo.

La investigación, que ha dirigido Junko Ueda –astrónomo de la Japan Society for the Promotion of Science– ha demostrado que la mayoría de las colisiones de galaxias en el universo cercano –a una distancia de entre 40 y 600 millones de años luz de la Tierra– dan lugar a las denominadas galaxias de disco. Las galaxias de disco –incluyendo las galaxias espirales como la Vía Láctea y las galaxias lenticulares– se definen por regiones en forma de rosca formadas por polvo y gas, y son distintas de la categoría de galaxias elípticas. En el vídeo se muestra una impresión artística de la fusión entre dos galaxias, que da lugar a la formación de una galaxia de disco.

La velocidad de las sondas que sobrevuelan la Tierra para dirigirse a objetivos lejanos varía respecto a los cálculos de los expertos. / ESA/C.Carreau
Una anomalía en el sobrevuelo de los satélites desconcierta a los científicos. Foto: C.Carreau

Cuando las sondas espaciales, como Rosetta o Cassini, sobrevuelan algunos planetas y lunas para tomar impulso y viajar hacia destinos lejanos, su velocidad varía ligeramente por algún motivo desconocido. Ahora un investigador español ha analizado si podría influir un hipotético campo gravitomagnético, pero otros factores, como la radiación solar, las mareas o incluso efectos relativistas y la materia oscura podrían estar detrás del misterio.

La galaxia más pequeña conocida con un agujero negro supermasivo. Foto: NASA, ESA, D. Coe, G. Bacon (STScI)

Las observaciones del telescopio espacial Hubble (NASA/ESA) y uno terrestre del Observatorio Gemini (Hawái, EE UU) han permitido descubrir un agujero negro supermasivo en un lugar totalmente inesperado: la galaxia enana M60-UCD1, una de las más densas en estrellas conocidas.

Si pudiéramos estar dentro de ella, observaríamos a simple vista cerca de un millón de estrellas, cuando en nuestro cielo nocturno solo vemos unas 4.000. Y en su centro, un agujero negro (ilustrado en la imagen), con cinco veces la masa del que se encuentra en el interior de la Vía Láctea.

El hallazgo, que se publica esta semana en la revista Nature, sugiere que en otras galaxias pequeñas y compactas también podría haber agujeros negros supermasivos, una posibilidad que apenas habían contemplado hasta ahora los astrónomos.

"No conocemos ninguna otra forma para tener un agujero negro tan grande en un objeto tan pequeño", destaca el autor principal del trabajo, Anil Seth, investigador de la Universidad de Utah (EE UU).

Explican por qué son tan comunes las galaxias tipo Vía Láctea en el universo. Foto: ALMA (ESO/NAOJ/NRAO)/SMA/CARMA/IRAM/J. Ueda et al.

Durante décadas, los científicos han creído que las fusiones de galaxias suelen dar lugar a la formación de galaxias elípticas. Ahora, por primera vez, utilizando la instalación astronómica ALMA y un gran número de radiotelescopios, han hallado evidencias directas de que la fusión de galaxias puede formar galaxias de disco, y que este resultado es, en realidad, bastante común. Este sorprendente resultado podría explicar por qué hay tantas galaxias espirales como la Vía Láctea en el universo.

Los descubridores son un grupo internacional dirigido por Junko Ueda, investigador de la Japan Society for the Promotion of Science, que ha observado que la mayoría de las colisiones de galaxias en el universo cercano (a una distancia de entre 40 y 600 millones de años luz de la Tierra) dan lugar a galaxias de disco. Estas, que incluyen galaxias espirales como la Vía Láctea y las lenticulares, se definen por regiones en forma de rosca formadas por polvo y gas, y son distintas de la categoría de las elípticas. Para identificar la forma final de las galaxias, el equipo estudió cómo se distribuye su gas.

En la imagen, distribución del gas molecular en 30 fusiones de galaxias. Cada uno de los coloridos objetos de esta imagen ilustra una de las 30 fusiones de galaxias. Los contornos de cada una indican la dispersión del monóxido de carbono, mientras que el color representa el movimiento del gas. El gas que se aleja de nosotros aparece rojo mientras que el color azul muestra el que se aproxima. Los contornos, junto con la transición del rojo al azul, indican un disco gaseoso que está girando sobre el centro de la galaxia.

La ESA estudia cómo aprovechar los satélites Galileo mal colocados. Foto: ESA

Aunque tras su lanzamiento el 22 de agosto se colocaron en órbitas distintas de las esperadas –más bajas y elípticas, en lugar de circulares–, los satélites quinto y sexto de Galileo llevan en modo seguro desde el 28 de agosto, controlados desde el centro de la Agencia Espacial Europea (ESA) en Darmstadt, Alemania.

Pese a encontrarse en órbitas de inyección distintas de las planeadas, los expertos están investigando cómo explotar al máximo los satélites, dentro de su limitada capacidad de propulsión.

Los distintos especialistas de la ESA, apoyados por la industria y por la agencia espacial francesa, CNES, están analizando los escenarios que permiten obtener el máximo valor del programa, y mantener tanto como sea posible los objetivos originales de la misión.

Los análisis y las consultas a la industria prosiguen. Ahora se estudia una potencial 'órbita mejorada' en la que ambos satélites pudieran proporcionar servicios operacionales de algún tipo.

Así será el primer aterrizaje de la historia en un cometa
Un Ig Nobel por lograr un fuet probiótico con bacterias de caca de bebé. Foto: @AlfaHelice

Un grupo de científicas españolas del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA) recibió ayer un Premio Ig Nobel –una parodia que hace la universidad de Harvard de los Premios Nobel– por un proyecto para elaborar embutidos probióticos con bacterias obtenidas de la caca de bebé

Los Ig Nobel premian investigaciones que "hacen a la gente pensar y luego reir. Pretenden celebrar lo inusual, honrar lo imaginativo y estimular el interés por la ciencia, la medicina y la tecnología", según se puede leer en su web.

Las investigadoras españolas, en la imagen, llevaron a cabo una intervención por videoconferencia, que fue emitida en Sanders Theatre de Harvard. En ella, explicaron cómo habían logrado aislar varias cepas de bacterias del ácido láctico potencialmente probióticas a partir de heces de bebés sanos y, tras cultivarlas, usarlas para fermentar embutidos curados.

Según el IRTA, gracias a esta innovación, personas que no pueden consumir productos lácteos podrían incluir probióticos en su dieta a través de estos embutidos.

Muestra obtenida en la expedición.

Tres años después de que el buque Hespérides regresara a España culminando la vuelta al mundo de la expedición Malaspina, los científicos tienen una idea cada vez más clara sobre cómo funciona el océano global y cuál es su estado de salud. En concreto, la entrada de contaminantes procedentes de la atmósfera no se limita a las zonas costeras, sino que se produce también en las zonas más remotas del planeta y ya ha empezado a afectar al ecosistema oceánico.

Rosetta selecciona el lugar J para aterrizar sobre el cometa. Foto: ESA/Rosetta/MPS for OSIRIS Team MPS/UPD/LAM/IAA/SSO/INTA/UPM/DASP/IDA

De los cinco lugares (A, B, C, I y J) preseleccionados para el aterrizaje del módulo Philae de la sonda Rosetta sobre su objetivo, el cometa 67P / Churyumov-Gerasimenko, la Agencia Espacial Europea ya ha comunidado el elegido: el J, marcado con una cruz en la imagen.

El motivo de la elección es que este sitio ofrece un potencial científico único, presenta indicios de actividad en sus proximidades y un mínimo riesgo para aterrizar en comparación con los otros cuatro candidatos. El lugar J se encuentra en el lóbulo menor del cometa, ofreciendo interesantes formaciones y buenas condiciones de iluminación.

Esta previsto que Philae llegue a la superficie del cometa el próximo 11 de noviembre para llevar a cabo mediciones profundas que ayuden a caracterizar in situ su núcleo.

Impresión artística de la fusión entre dos galaxias.

Durante décadas, los científicos han creído que las fusiones de galaxias suelen dar lugar a la formación de galaxias elípticas. Ahora, por primera vez, utilizando ALMA y un gran número de radiotelescopios, los investigadores han hallado evidencias directas de que la fusión de galaxias puede formar galaxias de disco, y que este resultado es, en realidad, bastante común. Este sorprendente resultado podría explicar por qué hay tantas galaxias espirales como la Vía Láctea en el universo.

La investigación, que ha dirigido Junko Ueda –astrónomo de la Japan Society for the Promotion of Science– ha demostrado que la mayoría de las colisiones de galaxias en el universo cercano –a una distancia de entre 40 y 600 millones de años luz de la Tierra– dan lugar a las denominadas galaxias de disco. Las galaxias de disco –incluyendo las galaxias espirales como la Vía Láctea y las galaxias lenticulares– se definen por regiones en forma de rosca formadas por polvo y gas, y son distintas de la categoría de galaxias elípticas. En el vídeo se muestra una impresión artística de la fusión entre dos galaxias, que da lugar a la formación de una galaxia de disco.

La velocidad de las sondas que sobrevuelan la Tierra para dirigirse a objetivos lejanos varía respecto a los cálculos de los expertos. / ESA/C.Carreau
Una anomalía en el sobrevuelo de los satélites desconcierta a los científicos. Foto: C.Carreau

Cuando las sondas espaciales, como Rosetta o Cassini, sobrevuelan algunos planetas y lunas para tomar impulso y viajar hacia destinos lejanos, su velocidad varía ligeramente por algún motivo desconocido. Ahora un investigador español ha analizado si podría influir un hipotético campo gravitomagnético, pero otros factores, como la radiación solar, las mareas o incluso efectos relativistas y la materia oscura podrían estar detrás del misterio.

La galaxia más pequeña conocida con un agujero negro supermasivo. Foto: NASA, ESA, D. Coe, G. Bacon (STScI)

Las observaciones del telescopio espacial Hubble (NASA/ESA) y uno terrestre del Observatorio Gemini (Hawái, EE UU) han permitido descubrir un agujero negro supermasivo en un lugar totalmente inesperado: la galaxia enana M60-UCD1, una de las más densas en estrellas conocidas.

Si pudiéramos estar dentro de ella, observaríamos a simple vista cerca de un millón de estrellas, cuando en nuestro cielo nocturno solo vemos unas 4.000. Y en su centro, un agujero negro (ilustrado en la imagen), con cinco veces la masa del que se encuentra en el interior de la Vía Láctea.

El hallazgo, que se publica esta semana en la revista Nature, sugiere que en otras galaxias pequeñas y compactas también podría haber agujeros negros supermasivos, una posibilidad que apenas habían contemplado hasta ahora los astrónomos.

"No conocemos ninguna otra forma para tener un agujero negro tan grande en un objeto tan pequeño", destaca el autor principal del trabajo, Anil Seth, investigador de la Universidad de Utah (EE UU).

Explican por qué son tan comunes las galaxias tipo Vía Láctea en el universo. Foto: ALMA (ESO/NAOJ/NRAO)/SMA/CARMA/IRAM/J. Ueda et al.

Durante décadas, los científicos han creído que las fusiones de galaxias suelen dar lugar a la formación de galaxias elípticas. Ahora, por primera vez, utilizando la instalación astronómica ALMA y un gran número de radiotelescopios, han hallado evidencias directas de que la fusión de galaxias puede formar galaxias de disco, y que este resultado es, en realidad, bastante común. Este sorprendente resultado podría explicar por qué hay tantas galaxias espirales como la Vía Láctea en el universo.

Los descubridores son un grupo internacional dirigido por Junko Ueda, investigador de la Japan Society for the Promotion of Science, que ha observado que la mayoría de las colisiones de galaxias en el universo cercano (a una distancia de entre 40 y 600 millones de años luz de la Tierra) dan lugar a galaxias de disco. Estas, que incluyen galaxias espirales como la Vía Láctea y las lenticulares, se definen por regiones en forma de rosca formadas por polvo y gas, y son distintas de la categoría de las elípticas. Para identificar la forma final de las galaxias, el equipo estudió cómo se distribuye su gas.

En la imagen, distribución del gas molecular en 30 fusiones de galaxias. Cada uno de los coloridos objetos de esta imagen ilustra una de las 30 fusiones de galaxias. Los contornos de cada una indican la dispersión del monóxido de carbono, mientras que el color representa el movimiento del gas. El gas que se aleja de nosotros aparece rojo mientras que el color azul muestra el que se aproxima. Los contornos, junto con la transición del rojo al azul, indican un disco gaseoso que está girando sobre el centro de la galaxia.

La ESA estudia cómo aprovechar los satélites Galileo mal colocados. Foto: ESA

Aunque tras su lanzamiento el 22 de agosto se colocaron en órbitas distintas de las esperadas –más bajas y elípticas, en lugar de circulares–, los satélites quinto y sexto de Galileo llevan en modo seguro desde el 28 de agosto, controlados desde el centro de la Agencia Espacial Europea (ESA) en Darmstadt, Alemania.

Pese a encontrarse en órbitas de inyección distintas de las planeadas, los expertos están investigando cómo explotar al máximo los satélites, dentro de su limitada capacidad de propulsión.

Los distintos especialistas de la ESA, apoyados por la industria y por la agencia espacial francesa, CNES, están analizando los escenarios que permiten obtener el máximo valor del programa, y mantener tanto como sea posible los objetivos originales de la misión.

Los análisis y las consultas a la industria prosiguen. Ahora se estudia una potencial 'órbita mejorada' en la que ambos satélites pudieran proporcionar servicios operacionales de algún tipo.

Así será el primer aterrizaje de la historia en un cometa
Un Ig Nobel por lograr un fuet probiótico con bacterias de caca de bebé. Foto: @AlfaHelice

Un grupo de científicas españolas del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA) recibió ayer un Premio Ig Nobel –una parodia que hace la universidad de Harvard de los Premios Nobel– por un proyecto para elaborar embutidos probióticos con bacterias obtenidas de la caca de bebé

Los Ig Nobel premian investigaciones que "hacen a la gente pensar y luego reir. Pretenden celebrar lo inusual, honrar lo imaginativo y estimular el interés por la ciencia, la medicina y la tecnología", según se puede leer en su web.

Las investigadoras españolas, en la imagen, llevaron a cabo una intervención por videoconferencia, que fue emitida en Sanders Theatre de Harvard. En ella, explicaron cómo habían logrado aislar varias cepas de bacterias del ácido láctico potencialmente probióticas a partir de heces de bebés sanos y, tras cultivarlas, usarlas para fermentar embutidos curados.

Según el IRTA, gracias a esta innovación, personas que no pueden consumir productos lácteos podrían incluir probióticos en su dieta a través de estos embutidos.

Muestra obtenida en la expedición.

Tres años después de que el buque Hespérides regresara a España culminando la vuelta al mundo de la expedición Malaspina, los científicos tienen una idea cada vez más clara sobre cómo funciona el océano global y cuál es su estado de salud. En concreto, la entrada de contaminantes procedentes de la atmósfera no se limita a las zonas costeras, sino que se produce también en las zonas más remotas del planeta y ya ha empezado a afectar al ecosistema oceánico.

Rosetta selecciona el lugar J para aterrizar sobre el cometa. Foto: ESA/Rosetta/MPS for OSIRIS Team MPS/UPD/LAM/IAA/SSO/INTA/UPM/DASP/IDA

De los cinco lugares (A, B, C, I y J) preseleccionados para el aterrizaje del módulo Philae de la sonda Rosetta sobre su objetivo, el cometa 67P / Churyumov-Gerasimenko, la Agencia Espacial Europea ya ha comunidado el elegido: el J, marcado con una cruz en la imagen.

El motivo de la elección es que este sitio ofrece un potencial científico único, presenta indicios de actividad en sus proximidades y un mínimo riesgo para aterrizar en comparación con los otros cuatro candidatos. El lugar J se encuentra en el lóbulo menor del cometa, ofreciendo interesantes formaciones y buenas condiciones de iluminación.

Esta previsto que Philae llegue a la superficie del cometa el próximo 11 de noviembre para llevar a cabo mediciones profundas que ayuden a caracterizar in situ su núcleo.

Impresión artística de la fusión entre dos galaxias.

Durante décadas, los científicos han creído que las fusiones de galaxias suelen dar lugar a la formación de galaxias elípticas. Ahora, por primera vez, utilizando ALMA y un gran número de radiotelescopios, los investigadores han hallado evidencias directas de que la fusión de galaxias puede formar galaxias de disco, y que este resultado es, en realidad, bastante común. Este sorprendente resultado podría explicar por qué hay tantas galaxias espirales como la Vía Láctea en el universo.

La investigación, que ha dirigido Junko Ueda –astrónomo de la Japan Society for the Promotion of Science– ha demostrado que la mayoría de las colisiones de galaxias en el universo cercano –a una distancia de entre 40 y 600 millones de años luz de la Tierra– dan lugar a las denominadas galaxias de disco. Las galaxias de disco –incluyendo las galaxias espirales como la Vía Láctea y las galaxias lenticulares– se definen por regiones en forma de rosca formadas por polvo y gas, y son distintas de la categoría de galaxias elípticas. En el vídeo se muestra una impresión artística de la fusión entre dos galaxias, que da lugar a la formación de una galaxia de disco.

La velocidad de las sondas que sobrevuelan la Tierra para dirigirse a objetivos lejanos varía respecto a los cálculos de los expertos. / ESA/C.Carreau
Una anomalía en el sobrevuelo de los satélites desconcierta a los científicos. Foto: C.Carreau

Cuando las sondas espaciales, como Rosetta o Cassini, sobrevuelan algunos planetas y lunas para tomar impulso y viajar hacia destinos lejanos, su velocidad varía ligeramente por algún motivo desconocido. Ahora un investigador español ha analizado si podría influir un hipotético campo gravitomagnético, pero otros factores, como la radiación solar, las mareas o incluso efectos relativistas y la materia oscura podrían estar detrás del misterio.

La galaxia más pequeña conocida con un agujero negro supermasivo. Foto: NASA, ESA, D. Coe, G. Bacon (STScI)

Las observaciones del telescopio espacial Hubble (NASA/ESA) y uno terrestre del Observatorio Gemini (Hawái, EE UU) han permitido descubrir un agujero negro supermasivo en un lugar totalmente inesperado: la galaxia enana M60-UCD1, una de las más densas en estrellas conocidas.

Si pudiéramos estar dentro de ella, observaríamos a simple vista cerca de un millón de estrellas, cuando en nuestro cielo nocturno solo vemos unas 4.000. Y en su centro, un agujero negro (ilustrado en la imagen), con cinco veces la masa del que se encuentra en el interior de la Vía Láctea.

El hallazgo, que se publica esta semana en la revista Nature, sugiere que en otras galaxias pequeñas y compactas también podría haber agujeros negros supermasivos, una posibilidad que apenas habían contemplado hasta ahora los astrónomos.

"No conocemos ninguna otra forma para tener un agujero negro tan grande en un objeto tan pequeño", destaca el autor principal del trabajo, Anil Seth, investigador de la Universidad de Utah (EE UU).

Explican por qué son tan comunes las galaxias tipo Vía Láctea en el universo. Foto: ALMA (ESO/NAOJ/NRAO)/SMA/CARMA/IRAM/J. Ueda et al.

Durante décadas, los científicos han creído que las fusiones de galaxias suelen dar lugar a la formación de galaxias elípticas. Ahora, por primera vez, utilizando la instalación astronómica ALMA y un gran número de radiotelescopios, han hallado evidencias directas de que la fusión de galaxias puede formar galaxias de disco, y que este resultado es, en realidad, bastante común. Este sorprendente resultado podría explicar por qué hay tantas galaxias espirales como la Vía Láctea en el universo.

Los descubridores son un grupo internacional dirigido por Junko Ueda, investigador de la Japan Society for the Promotion of Science, que ha observado que la mayoría de las colisiones de galaxias en el universo cercano (a una distancia de entre 40 y 600 millones de años luz de la Tierra) dan lugar a galaxias de disco. Estas, que incluyen galaxias espirales como la Vía Láctea y las lenticulares, se definen por regiones en forma de rosca formadas por polvo y gas, y son distintas de la categoría de las elípticas. Para identificar la forma final de las galaxias, el equipo estudió cómo se distribuye su gas.

En la imagen, distribución del gas molecular en 30 fusiones de galaxias. Cada uno de los coloridos objetos de esta imagen ilustra una de las 30 fusiones de galaxias. Los contornos de cada una indican la dispersión del monóxido de carbono, mientras que el color representa el movimiento del gas. El gas que se aleja de nosotros aparece rojo mientras que el color azul muestra el que se aproxima. Los contornos, junto con la transición del rojo al azul, indican un disco gaseoso que está girando sobre el centro de la galaxia.

La ESA estudia cómo aprovechar los satélites Galileo mal colocados. Foto: ESA

Aunque tras su lanzamiento el 22 de agosto se colocaron en órbitas distintas de las esperadas –más bajas y elípticas, en lugar de circulares–, los satélites quinto y sexto de Galileo llevan en modo seguro desde el 28 de agosto, controlados desde el centro de la Agencia Espacial Europea (ESA) en Darmstadt, Alemania.

Pese a encontrarse en órbitas de inyección distintas de las planeadas, los expertos están investigando cómo explotar al máximo los satélites, dentro de su limitada capacidad de propulsión.

Los distintos especialistas de la ESA, apoyados por la industria y por la agencia espacial francesa, CNES, están analizando los escenarios que permiten obtener el máximo valor del programa, y mantener tanto como sea posible los objetivos originales de la misión.

Los análisis y las consultas a la industria prosiguen. Ahora se estudia una potencial 'órbita mejorada' en la que ambos satélites pudieran proporcionar servicios operacionales de algún tipo.

Así será el primer aterrizaje de la historia en un cometa
Un Ig Nobel por lograr un fuet probiótico con bacterias de caca de bebé. Foto: @AlfaHelice

Un grupo de científicas españolas del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA) recibió ayer un Premio Ig Nobel –una parodia que hace la universidad de Harvard de los Premios Nobel– por un proyecto para elaborar embutidos probióticos con bacterias obtenidas de la caca de bebé

Los Ig Nobel premian investigaciones que "hacen a la gente pensar y luego reir. Pretenden celebrar lo inusual, honrar lo imaginativo y estimular el interés por la ciencia, la medicina y la tecnología", según se puede leer en su web.

Las investigadoras españolas, en la imagen, llevaron a cabo una intervención por videoconferencia, que fue emitida en Sanders Theatre de Harvard. En ella, explicaron cómo habían logrado aislar varias cepas de bacterias del ácido láctico potencialmente probióticas a partir de heces de bebés sanos y, tras cultivarlas, usarlas para fermentar embutidos curados.

Según el IRTA, gracias a esta innovación, personas que no pueden consumir productos lácteos podrían incluir probióticos en su dieta a través de estos embutidos.

Muestra obtenida en la expedición.

Tres años después de que el buque Hespérides regresara a España culminando la vuelta al mundo de la expedición Malaspina, los científicos tienen una idea cada vez más clara sobre cómo funciona el océano global y cuál es su estado de salud. En concreto, la entrada de contaminantes procedentes de la atmósfera no se limita a las zonas costeras, sino que se produce también en las zonas más remotas del planeta y ya ha empezado a afectar al ecosistema oceánico.

Rosetta selecciona el lugar J para aterrizar sobre el cometa. Foto: ESA/Rosetta/MPS for OSIRIS Team MPS/UPD/LAM/IAA/SSO/INTA/UPM/DASP/IDA

De los cinco lugares (A, B, C, I y J) preseleccionados para el aterrizaje del módulo Philae de la sonda Rosetta sobre su objetivo, el cometa 67P / Churyumov-Gerasimenko, la Agencia Espacial Europea ya ha comunidado el elegido: el J, marcado con una cruz en la imagen.

El motivo de la elección es que este sitio ofrece un potencial científico único, presenta indicios de actividad en sus proximidades y un mínimo riesgo para aterrizar en comparación con los otros cuatro candidatos. El lugar J se encuentra en el lóbulo menor del cometa, ofreciendo interesantes formaciones y buenas condiciones de iluminación.

Esta previsto que Philae llegue a la superficie del cometa el próximo 11 de noviembre para llevar a cabo mediciones profundas que ayuden a caracterizar in situ su núcleo.

Impresión artística de la fusión entre dos galaxias.

Durante décadas, los científicos han creído que las fusiones de galaxias suelen dar lugar a la formación de galaxias elípticas. Ahora, por primera vez, utilizando ALMA y un gran número de radiotelescopios, los investigadores han hallado evidencias directas de que la fusión de galaxias puede formar galaxias de disco, y que este resultado es, en realidad, bastante común. Este sorprendente resultado podría explicar por qué hay tantas galaxias espirales como la Vía Láctea en el universo.

La investigación, que ha dirigido Junko Ueda –astrónomo de la Japan Society for the Promotion of Science– ha demostrado que la mayoría de las colisiones de galaxias en el universo cercano –a una distancia de entre 40 y 600 millones de años luz de la Tierra– dan lugar a las denominadas galaxias de disco. Las galaxias de disco –incluyendo las galaxias espirales como la Vía Láctea y las galaxias lenticulares– se definen por regiones en forma de rosca formadas por polvo y gas, y son distintas de la categoría de galaxias elípticas. En el vídeo se muestra una impresión artística de la fusión entre dos galaxias, que da lugar a la formación de una galaxia de disco.

La velocidad de las sondas que sobrevuelan la Tierra para dirigirse a objetivos lejanos varía respecto a los cálculos de los expertos. / ESA/C.Carreau
Una anomalía en el sobrevuelo de los satélites desconcierta a los científicos. Foto: C.Carreau

Cuando las sondas espaciales, como Rosetta o Cassini, sobrevuelan algunos planetas y lunas para tomar impulso y viajar hacia destinos lejanos, su velocidad varía ligeramente por algún motivo desconocido. Ahora un investigador español ha analizado si podría influir un hipotético campo gravitomagnético, pero otros factores, como la radiación solar, las mareas o incluso efectos relativistas y la materia oscura podrían estar detrás del misterio.

La galaxia más pequeña conocida con un agujero negro supermasivo. Foto: NASA, ESA, D. Coe, G. Bacon (STScI)

Las observaciones del telescopio espacial Hubble (NASA/ESA) y uno terrestre del Observatorio Gemini (Hawái, EE UU) han permitido descubrir un agujero negro supermasivo en un lugar totalmente inesperado: la galaxia enana M60-UCD1, una de las más densas en estrellas conocidas.

Si pudiéramos estar dentro de ella, observaríamos a simple vista cerca de un millón de estrellas, cuando en nuestro cielo nocturno solo vemos unas 4.000. Y en su centro, un agujero negro (ilustrado en la imagen), con cinco veces la masa del que se encuentra en el interior de la Vía Láctea.

El hallazgo, que se publica esta semana en la revista Nature, sugiere que en otras galaxias pequeñas y compactas también podría haber agujeros negros supermasivos, una posibilidad que apenas habían contemplado hasta ahora los astrónomos.

"No conocemos ninguna otra forma para tener un agujero negro tan grande en un objeto tan pequeño", destaca el autor principal del trabajo, Anil Seth, investigador de la Universidad de Utah (EE UU).

Explican por qué son tan comunes las galaxias tipo Vía Láctea en el universo. Foto: ALMA (ESO/NAOJ/NRAO)/SMA/CARMA/IRAM/J. Ueda et al.

Durante décadas, los científicos han creído que las fusiones de galaxias suelen dar lugar a la formación de galaxias elípticas. Ahora, por primera vez, utilizando la instalación astronómica ALMA y un gran número de radiotelescopios, han hallado evidencias directas de que la fusión de galaxias puede formar galaxias de disco, y que este resultado es, en realidad, bastante común. Este sorprendente resultado podría explicar por qué hay tantas galaxias espirales como la Vía Láctea en el universo.

Los descubridores son un grupo internacional dirigido por Junko Ueda, investigador de la Japan Society for the Promotion of Science, que ha observado que la mayoría de las colisiones de galaxias en el universo cercano (a una distancia de entre 40 y 600 millones de años luz de la Tierra) dan lugar a galaxias de disco. Estas, que incluyen galaxias espirales como la Vía Láctea y las lenticulares, se definen por regiones en forma de rosca formadas por polvo y gas, y son distintas de la categoría de las elípticas. Para identificar la forma final de las galaxias, el equipo estudió cómo se distribuye su gas.

En la imagen, distribución del gas molecular en 30 fusiones de galaxias. Cada uno de los coloridos objetos de esta imagen ilustra una de las 30 fusiones de galaxias. Los contornos de cada una indican la dispersión del monóxido de carbono, mientras que el color representa el movimiento del gas. El gas que se aleja de nosotros aparece rojo mientras que el color azul muestra el que se aproxima. Los contornos, junto con la transición del rojo al azul, indican un disco gaseoso que está girando sobre el centro de la galaxia.

La ESA estudia cómo aprovechar los satélites Galileo mal colocados. Foto: ESA

Aunque tras su lanzamiento el 22 de agosto se colocaron en órbitas distintas de las esperadas –más bajas y elípticas, en lugar de circulares–, los satélites quinto y sexto de Galileo llevan en modo seguro desde el 28 de agosto, controlados desde el centro de la Agencia Espacial Europea (ESA) en Darmstadt, Alemania.

Pese a encontrarse en órbitas de inyección distintas de las planeadas, los expertos están investigando cómo explotar al máximo los satélites, dentro de su limitada capacidad de propulsión.

Los distintos especialistas de la ESA, apoyados por la industria y por la agencia espacial francesa, CNES, están analizando los escenarios que permiten obtener el máximo valor del programa, y mantener tanto como sea posible los objetivos originales de la misión.

Los análisis y las consultas a la industria prosiguen. Ahora se estudia una potencial 'órbita mejorada' en la que ambos satélites pudieran proporcionar servicios operacionales de algún tipo.

Así será el primer aterrizaje de la historia en un cometa
Un Ig Nobel por lograr un fuet probiótico con bacterias de caca de bebé. Foto: @AlfaHelice

Un grupo de científicas españolas del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA) recibió ayer un Premio Ig Nobel –una parodia que hace la universidad de Harvard de los Premios Nobel– por un proyecto para elaborar embutidos probióticos con bacterias obtenidas de la caca de bebé

Los Ig Nobel premian investigaciones que "hacen a la gente pensar y luego reir. Pretenden celebrar lo inusual, honrar lo imaginativo y estimular el interés por la ciencia, la medicina y la tecnología", según se puede leer en su web.

Las investigadoras españolas, en la imagen, llevaron a cabo una intervención por videoconferencia, que fue emitida en Sanders Theatre de Harvard. En ella, explicaron cómo habían logrado aislar varias cepas de bacterias del ácido láctico potencialmente probióticas a partir de heces de bebés sanos y, tras cultivarlas, usarlas para fermentar embutidos curados.

Según el IRTA, gracias a esta innovación, personas que no pueden consumir productos lácteos podrían incluir probióticos en su dieta a través de estos embutidos.

Muestra obtenida en la expedición.

Tres años después de que el buque Hespérides regresara a España culminando la vuelta al mundo de la expedición Malaspina, los científicos tienen una idea cada vez más clara sobre cómo funciona el océano global y cuál es su estado de salud. En concreto, la entrada de contaminantes procedentes de la atmósfera no se limita a las zonas costeras, sino que se produce también en las zonas más remotas del planeta y ya ha empezado a afectar al ecosistema oceánico.

Rosetta selecciona el lugar J para aterrizar sobre el cometa. Foto: ESA/Rosetta/MPS for OSIRIS Team MPS/UPD/LAM/IAA/SSO/INTA/UPM/DASP/IDA

De los cinco lugares (A, B, C, I y J) preseleccionados para el aterrizaje del módulo Philae de la sonda Rosetta sobre su objetivo, el cometa 67P / Churyumov-Gerasimenko, la Agencia Espacial Europea ya ha comunidado el elegido: el J, marcado con una cruz en la imagen.

El motivo de la elección es que este sitio ofrece un potencial científico único, presenta indicios de actividad en sus proximidades y un mínimo riesgo para aterrizar en comparación con los otros cuatro candidatos. El lugar J se encuentra en el lóbulo menor del cometa, ofreciendo interesantes formaciones y buenas condiciones de iluminación.

Esta previsto que Philae llegue a la superficie del cometa el próximo 11 de noviembre para llevar a cabo mediciones profundas que ayuden a caracterizar in situ su núcleo.

Impresión artística de la fusión entre dos galaxias.

Durante décadas, los científicos han creído que las fusiones de galaxias suelen dar lugar a la formación de galaxias elípticas. Ahora, por primera vez, utilizando ALMA y un gran número de radiotelescopios, los investigadores han hallado evidencias directas de que la fusión de galaxias puede formar galaxias de disco, y que este resultado es, en realidad, bastante común. Este sorprendente resultado podría explicar por qué hay tantas galaxias espirales como la Vía Láctea en el universo.

La investigación, que ha dirigido Junko Ueda –astrónomo de la Japan Society for the Promotion of Science– ha demostrado que la mayoría de las colisiones de galaxias en el universo cercano –a una distancia de entre 40 y 600 millones de años luz de la Tierra– dan lugar a las denominadas galaxias de disco. Las galaxias de disco –incluyendo las galaxias espirales como la Vía Láctea y las galaxias lenticulares– se definen por regiones en forma de rosca formadas por polvo y gas, y son distintas de la categoría de galaxias elípticas. En el vídeo se muestra una impresión artística de la fusión entre dos galaxias, que da lugar a la formación de una galaxia de disco.

La velocidad de las sondas que sobrevuelan la Tierra para dirigirse a objetivos lejanos varía respecto a los cálculos de los expertos. / ESA/C.Carreau
Una anomalía en el sobrevuelo de los satélites desconcierta a los científicos. Foto: C.Carreau

Cuando las sondas espaciales, como Rosetta o Cassini, sobrevuelan algunos planetas y lunas para tomar impulso y viajar hacia destinos lejanos, su velocidad varía ligeramente por algún motivo desconocido. Ahora un investigador español ha analizado si podría influir un hipotético campo gravitomagnético, pero otros factores, como la radiación solar, las mareas o incluso efectos relativistas y la materia oscura podrían estar detrás del misterio.

La galaxia más pequeña conocida con un agujero negro supermasivo. Foto: NASA, ESA, D. Coe, G. Bacon (STScI)

Las observaciones del telescopio espacial Hubble (NASA/ESA) y uno terrestre del Observatorio Gemini (Hawái, EE UU) han permitido descubrir un agujero negro supermasivo en un lugar totalmente inesperado: la galaxia enana M60-UCD1, una de las más densas en estrellas conocidas.

Si pudiéramos estar dentro de ella, observaríamos a simple vista cerca de un millón de estrellas, cuando en nuestro cielo nocturno solo vemos unas 4.000. Y en su centro, un agujero negro (ilustrado en la imagen), con cinco veces la masa del que se encuentra en el interior de la Vía Láctea.

El hallazgo, que se publica esta semana en la revista Nature, sugiere que en otras galaxias pequeñas y compactas también podría haber agujeros negros supermasivos, una posibilidad que apenas habían contemplado hasta ahora los astrónomos.

"No conocemos ninguna otra forma para tener un agujero negro tan grande en un objeto tan pequeño", destaca el autor principal del trabajo, Anil Seth, investigador de la Universidad de Utah (EE UU).

Explican por qué son tan comunes las galaxias tipo Vía Láctea en el universo. Foto: ALMA (ESO/NAOJ/NRAO)/SMA/CARMA/IRAM/J. Ueda et al.

Durante décadas, los científicos han creído que las fusiones de galaxias suelen dar lugar a la formación de galaxias elípticas. Ahora, por primera vez, utilizando la instalación astronómica ALMA y un gran número de radiotelescopios, han hallado evidencias directas de que la fusión de galaxias puede formar galaxias de disco, y que este resultado es, en realidad, bastante común. Este sorprendente resultado podría explicar por qué hay tantas galaxias espirales como la Vía Láctea en el universo.

Los descubridores son un grupo internacional dirigido por Junko Ueda, investigador de la Japan Society for the Promotion of Science, que ha observado que la mayoría de las colisiones de galaxias en el universo cercano (a una distancia de entre 40 y 600 millones de años luz de la Tierra) dan lugar a galaxias de disco. Estas, que incluyen galaxias espirales como la Vía Láctea y las lenticulares, se definen por regiones en forma de rosca formadas por polvo y gas, y son distintas de la categoría de las elípticas. Para identificar la forma final de las galaxias, el equipo estudió cómo se distribuye su gas.

En la imagen, distribución del gas molecular en 30 fusiones de galaxias. Cada uno de los coloridos objetos de esta imagen ilustra una de las 30 fusiones de galaxias. Los contornos de cada una indican la dispersión del monóxido de carbono, mientras que el color representa el movimiento del gas. El gas que se aleja de nosotros aparece rojo mientras que el color azul muestra el que se aproxima. Los contornos, junto con la transición del rojo al azul, indican un disco gaseoso que está girando sobre el centro de la galaxia.

La ESA estudia cómo aprovechar los satélites Galileo mal colocados. Foto: ESA

Aunque tras su lanzamiento el 22 de agosto se colocaron en órbitas distintas de las esperadas –más bajas y elípticas, en lugar de circulares–, los satélites quinto y sexto de Galileo llevan en modo seguro desde el 28 de agosto, controlados desde el centro de la Agencia Espacial Europea (ESA) en Darmstadt, Alemania.

Pese a encontrarse en órbitas de inyección distintas de las planeadas, los expertos están investigando cómo explotar al máximo los satélites, dentro de su limitada capacidad de propulsión.

Los distintos especialistas de la ESA, apoyados por la industria y por la agencia espacial francesa, CNES, están analizando los escenarios que permiten obtener el máximo valor del programa, y mantener tanto como sea posible los objetivos originales de la misión.

Los análisis y las consultas a la industria prosiguen. Ahora se estudia una potencial 'órbita mejorada' en la que ambos satélites pudieran proporcionar servicios operacionales de algún tipo.

Así será el primer aterrizaje de la historia en un cometa
Un Ig Nobel por lograr un fuet probiótico con bacterias de caca de bebé. Foto: @AlfaHelice

Un grupo de científicas españolas del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA) recibió ayer un Premio Ig Nobel –una parodia que hace la universidad de Harvard de los Premios Nobel– por un proyecto para elaborar embutidos probióticos con bacterias obtenidas de la caca de bebé

Los Ig Nobel premian investigaciones que "hacen a la gente pensar y luego reir. Pretenden celebrar lo inusual, honrar lo imaginativo y estimular el interés por la ciencia, la medicina y la tecnología", según se puede leer en su web.

Las investigadoras españolas, en la imagen, llevaron a cabo una intervención por videoconferencia, que fue emitida en Sanders Theatre de Harvard. En ella, explicaron cómo habían logrado aislar varias cepas de bacterias del ácido láctico potencialmente probióticas a partir de heces de bebés sanos y, tras cultivarlas, usarlas para fermentar embutidos curados.

Según el IRTA, gracias a esta innovación, personas que no pueden consumir productos lácteos podrían incluir probióticos en su dieta a través de estos embutidos.

Muestra obtenida en la expedición.

Tres años después de que el buque Hespérides regresara a España culminando la vuelta al mundo de la expedición Malaspina, los científicos tienen una idea cada vez más clara sobre cómo funciona el océano global y cuál es su estado de salud. En concreto, la entrada de contaminantes procedentes de la atmósfera no se limita a las zonas costeras, sino que se produce también en las zonas más remotas del planeta y ya ha empezado a afectar al ecosistema oceánico.

Rosetta selecciona el lugar J para aterrizar sobre el cometa. Foto: ESA/Rosetta/MPS for OSIRIS Team MPS/UPD/LAM/IAA/SSO/INTA/UPM/DASP/IDA

De los cinco lugares (A, B, C, I y J) preseleccionados para el aterrizaje del módulo Philae de la sonda Rosetta sobre su objetivo, el cometa 67P / Churyumov-Gerasimenko, la Agencia Espacial Europea ya ha comunidado el elegido: el J, marcado con una cruz en la imagen.

El motivo de la elección es que este sitio ofrece un potencial científico único, presenta indicios de actividad en sus proximidades y un mínimo riesgo para aterrizar en comparación con los otros cuatro candidatos. El lugar J se encuentra en el lóbulo menor del cometa, ofreciendo interesantes formaciones y buenas condiciones de iluminación.

Esta previsto que Philae llegue a la superficie del cometa el próximo 11 de noviembre para llevar a cabo mediciones profundas que ayuden a caracterizar in situ su núcleo.

Impresión artística de la fusión entre dos galaxias.

Durante décadas, los científicos han creído que las fusiones de galaxias suelen dar lugar a la formación de galaxias elípticas. Ahora, por primera vez, utilizando ALMA y un gran número de radiotelescopios, los investigadores han hallado evidencias directas de que la fusión de galaxias puede formar galaxias de disco, y que este resultado es, en realidad, bastante común. Este sorprendente resultado podría explicar por qué hay tantas galaxias espirales como la Vía Láctea en el universo.

La investigación, que ha dirigido Junko Ueda –astrónomo de la Japan Society for the Promotion of Science– ha demostrado que la mayoría de las colisiones de galaxias en el universo cercano –a una distancia de entre 40 y 600 millones de años luz de la Tierra– dan lugar a las denominadas galaxias de disco. Las galaxias de disco –incluyendo las galaxias espirales como la Vía Láctea y las galaxias lenticulares– se definen por regiones en forma de rosca formadas por polvo y gas, y son distintas de la categoría de galaxias elípticas. En el vídeo se muestra una impresión artística de la fusión entre dos galaxias, que da lugar a la formación de una galaxia de disco.

La velocidad de las sondas que sobrevuelan la Tierra para dirigirse a objetivos lejanos varía respecto a los cálculos de los expertos. / ESA/C.Carreau
Una anomalía en el sobrevuelo de los satélites desconcierta a los científicos. Foto: C.Carreau

Cuando las sondas espaciales, como Rosetta o Cassini, sobrevuelan algunos planetas y lunas para tomar impulso y viajar hacia destinos lejanos, su velocidad varía ligeramente por algún motivo desconocido. Ahora un investigador español ha analizado si podría influir un hipotético campo gravitomagnético, pero otros factores, como la radiación solar, las mareas o incluso efectos relativistas y la materia oscura podrían estar detrás del misterio.

La galaxia más pequeña conocida con un agujero negro supermasivo. Foto: NASA, ESA, D. Coe, G. Bacon (STScI)

Las observaciones del telescopio espacial Hubble (NASA/ESA) y uno terrestre del Observatorio Gemini (Hawái, EE UU) han permitido descubrir un agujero negro supermasivo en un lugar totalmente inesperado: la galaxia enana M60-UCD1, una de las más densas en estrellas conocidas.

Si pudiéramos estar dentro de ella, observaríamos a simple vista cerca de un millón de estrellas, cuando en nuestro cielo nocturno solo vemos unas 4.000. Y en su centro, un agujero negro (ilustrado en la imagen), con cinco veces la masa del que se encuentra en el interior de la Vía Láctea.

El hallazgo, que se publica esta semana en la revista Nature, sugiere que en otras galaxias pequeñas y compactas también podría haber agujeros negros supermasivos, una posibilidad que apenas habían contemplado hasta ahora los astrónomos.

"No conocemos ninguna otra forma para tener un agujero negro tan grande en un objeto tan pequeño", destaca el autor principal del trabajo, Anil Seth, investigador de la Universidad de Utah (EE UU).

Explican por qué son tan comunes las galaxias tipo Vía Láctea en el universo. Foto: ALMA (ESO/NAOJ/NRAO)/SMA/CARMA/IRAM/J. Ueda et al.

Durante décadas, los científicos han creído que las fusiones de galaxias suelen dar lugar a la formación de galaxias elípticas. Ahora, por primera vez, utilizando la instalación astronómica ALMA y un gran número de radiotelescopios, han hallado evidencias directas de que la fusión de galaxias puede formar galaxias de disco, y que este resultado es, en realidad, bastante común. Este sorprendente resultado podría explicar por qué hay tantas galaxias espirales como la Vía Láctea en el universo.

Los descubridores son un grupo internacional dirigido por Junko Ueda, investigador de la Japan Society for the Promotion of Science, que ha observado que la mayoría de las colisiones de galaxias en el universo cercano (a una distancia de entre 40 y 600 millones de años luz de la Tierra) dan lugar a galaxias de disco. Estas, que incluyen galaxias espirales como la Vía Láctea y las lenticulares, se definen por regiones en forma de rosca formadas por polvo y gas, y son distintas de la categoría de las elípticas. Para identificar la forma final de las galaxias, el equipo estudió cómo se distribuye su gas.

En la imagen, distribución del gas molecular en 30 fusiones de galaxias. Cada uno de los coloridos objetos de esta imagen ilustra una de las 30 fusiones de galaxias. Los contornos de cada una indican la dispersión del monóxido de carbono, mientras que el color representa el movimiento del gas. El gas que se aleja de nosotros aparece rojo mientras que el color azul muestra el que se aproxima. Los contornos, junto con la transición del rojo al azul, indican un disco gaseoso que está girando sobre el centro de la galaxia.

La ESA estudia cómo aprovechar los satélites Galileo mal colocados. Foto: ESA

Aunque tras su lanzamiento el 22 de agosto se colocaron en órbitas distintas de las esperadas –más bajas y elípticas, en lugar de circulares–, los satélites quinto y sexto de Galileo llevan en modo seguro desde el 28 de agosto, controlados desde el centro de la Agencia Espacial Europea (ESA) en Darmstadt, Alemania.

Pese a encontrarse en órbitas de inyección distintas de las planeadas, los expertos están investigando cómo explotar al máximo los satélites, dentro de su limitada capacidad de propulsión.

Los distintos especialistas de la ESA, apoyados por la industria y por la agencia espacial francesa, CNES, están analizando los escenarios que permiten obtener el máximo valor del programa, y mantener tanto como sea posible los objetivos originales de la misión.

Los análisis y las consultas a la industria prosiguen. Ahora se estudia una potencial 'órbita mejorada' en la que ambos satélites pudieran proporcionar servicios operacionales de algún tipo.

Así será el primer aterrizaje de la historia en un cometa
Un Ig Nobel por lograr un fuet probiótico con bacterias de caca de bebé. Foto: @AlfaHelice

Un grupo de científicas españolas del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA) recibió ayer un Premio Ig Nobel –una parodia que hace la universidad de Harvard de los Premios Nobel– por un proyecto para elaborar embutidos probióticos con bacterias obtenidas de la caca de bebé

Los Ig Nobel premian investigaciones que "hacen a la gente pensar y luego reir. Pretenden celebrar lo inusual, honrar lo imaginativo y estimular el interés por la ciencia, la medicina y la tecnología", según se puede leer en su web.

Las investigadoras españolas, en la imagen, llevaron a cabo una intervención por videoconferencia, que fue emitida en Sanders Theatre de Harvard. En ella, explicaron cómo habían logrado aislar varias cepas de bacterias del ácido láctico potencialmente probióticas a partir de heces de bebés sanos y, tras cultivarlas, usarlas para fermentar embutidos curados.

Según el IRTA, gracias a esta innovación, personas que no pueden consumir productos lácteos podrían incluir probióticos en su dieta a través de estos embutidos.

Muestra obtenida en la expedición.

Tres años después de que el buque Hespérides regresara a España culminando la vuelta al mundo de la expedición Malaspina, los científicos tienen una idea cada vez más clara sobre cómo funciona el océano global y cuál es su estado de salud. En concreto, la entrada de contaminantes procedentes de la atmósfera no se limita a las zonas costeras, sino que se produce también en las zonas más remotas del planeta y ya ha empezado a afectar al ecosistema oceánico.

Rosetta selecciona el lugar J para aterrizar sobre el cometa. Foto: ESA/Rosetta/MPS for OSIRIS Team MPS/UPD/LAM/IAA/SSO/INTA/UPM/DASP/IDA

De los cinco lugares (A, B, C, I y J) preseleccionados para el aterrizaje del módulo Philae de la sonda Rosetta sobre su objetivo, el cometa 67P / Churyumov-Gerasimenko, la Agencia Espacial Europea ya ha comunidado el elegido: el J, marcado con una cruz en la imagen.

El motivo de la elección es que este sitio ofrece un potencial científico único, presenta indicios de actividad en sus proximidades y un mínimo riesgo para aterrizar en comparación con los otros cuatro candidatos. El lugar J se encuentra en el lóbulo menor del cometa, ofreciendo interesantes formaciones y buenas condiciones de iluminación.

Esta previsto que Philae llegue a la superficie del cometa el próximo 11 de noviembre para llevar a cabo mediciones profundas que ayuden a caracterizar in situ su núcleo.

Impresión artística de la fusión entre dos galaxias.

Durante décadas, los científicos han creído que las fusiones de galaxias suelen dar lugar a la formación de galaxias elípticas. Ahora, por primera vez, utilizando ALMA y un gran número de radiotelescopios, los investigadores han hallado evidencias directas de que la fusión de galaxias puede formar galaxias de disco, y que este resultado es, en realidad, bastante común. Este sorprendente resultado podría explicar por qué hay tantas galaxias espirales como la Vía Láctea en el universo.

La investigación, que ha dirigido Junko Ueda –astrónomo de la Japan Society for the Promotion of Science– ha demostrado que la mayoría de las colisiones de galaxias en el universo cercano –a una distancia de entre 40 y 600 millones de años luz de la Tierra– dan lugar a las denominadas galaxias de disco. Las galaxias de disco –incluyendo las galaxias espirales como la Vía Láctea y las galaxias lenticulares– se definen por regiones en forma de rosca formadas por polvo y gas, y son distintas de la categoría de galaxias elípticas. En el vídeo se muestra una impresión artística de la fusión entre dos galaxias, que da lugar a la formación de una galaxia de disco.

La velocidad de las sondas que sobrevuelan la Tierra para dirigirse a objetivos lejanos varía respecto a los cálculos de los expertos. / ESA/C.Carreau
Una anomalía en el sobrevuelo de los satélites desconcierta a los científicos. Foto: C.Carreau

Cuando las sondas espaciales, como Rosetta o Cassini, sobrevuelan algunos planetas y lunas para tomar impulso y viajar hacia destinos lejanos, su velocidad varía ligeramente por algún motivo desconocido. Ahora un investigador español ha analizado si podría influir un hipotético campo gravitomagnético, pero otros factores, como la radiación solar, las mareas o incluso efectos relativistas y la materia oscura podrían estar detrás del misterio.

La galaxia más pequeña conocida con un agujero negro supermasivo. Foto: NASA, ESA, D. Coe, G. Bacon (STScI)

Las observaciones del telescopio espacial Hubble (NASA/ESA) y uno terrestre del Observatorio Gemini (Hawái, EE UU) han permitido descubrir un agujero negro supermasivo en un lugar totalmente inesperado: la galaxia enana M60-UCD1, una de las más densas en estrellas conocidas.

Si pudiéramos estar dentro de ella, observaríamos a simple vista cerca de un millón de estrellas, cuando en nuestro cielo nocturno solo vemos unas 4.000. Y en su centro, un agujero negro (ilustrado en la imagen), con cinco veces la masa del que se encuentra en el interior de la Vía Láctea.

El hallazgo, que se publica esta semana en la revista Nature, sugiere que en otras galaxias pequeñas y compactas también podría haber agujeros negros supermasivos, una posibilidad que apenas habían contemplado hasta ahora los astrónomos.

"No conocemos ninguna otra forma para tener un agujero negro tan grande en un objeto tan pequeño", destaca el autor principal del trabajo, Anil Seth, investigador de la Universidad de Utah (EE UU).

Explican por qué son tan comunes las galaxias tipo Vía Láctea en el universo. Foto: ALMA (ESO/NAOJ/NRAO)/SMA/CARMA/IRAM/J. Ueda et al.

Durante décadas, los científicos han creído que las fusiones de galaxias suelen dar lugar a la formación de galaxias elípticas. Ahora, por primera vez, utilizando la instalación astronómica ALMA y un gran número de radiotelescopios, han hallado evidencias directas de que la fusión de galaxias puede formar galaxias de disco, y que este resultado es, en realidad, bastante común. Este sorprendente resultado podría explicar por qué hay tantas galaxias espirales como la Vía Láctea en el universo.

Los descubridores son un grupo internacional dirigido por Junko Ueda, investigador de la Japan Society for the Promotion of Science, que ha observado que la mayoría de las colisiones de galaxias en el universo cercano (a una distancia de entre 40 y 600 millones de años luz de la Tierra) dan lugar a galaxias de disco. Estas, que incluyen galaxias espirales como la Vía Láctea y las lenticulares, se definen por regiones en forma de rosca formadas por polvo y gas, y son distintas de la categoría de las elípticas. Para identificar la forma final de las galaxias, el equipo estudió cómo se distribuye su gas.

En la imagen, distribución del gas molecular en 30 fusiones de galaxias. Cada uno de los coloridos objetos de esta imagen ilustra una de las 30 fusiones de galaxias. Los contornos de cada una indican la dispersión del monóxido de carbono, mientras que el color representa el movimiento del gas. El gas que se aleja de nosotros aparece rojo mientras que el color azul muestra el que se aproxima. Los contornos, junto con la transición del rojo al azul, indican un disco gaseoso que está girando sobre el centro de la galaxia.

La ESA estudia cómo aprovechar los satélites Galileo mal colocados. Foto: ESA

Aunque tras su lanzamiento el 22 de agosto se colocaron en órbitas distintas de las esperadas –más bajas y elípticas, en lugar de circulares–, los satélites quinto y sexto de Galileo llevan en modo seguro desde el 28 de agosto, controlados desde el centro de la Agencia Espacial Europea (ESA) en Darmstadt, Alemania.

Pese a encontrarse en órbitas de inyección distintas de las planeadas, los expertos están investigando cómo explotar al máximo los satélites, dentro de su limitada capacidad de propulsión.

Los distintos especialistas de la ESA, apoyados por la industria y por la agencia espacial francesa, CNES, están analizando los escenarios que permiten obtener el máximo valor del programa, y mantener tanto como sea posible los objetivos originales de la misión.

Los análisis y las consultas a la industria prosiguen. Ahora se estudia una potencial 'órbita mejorada' en la que ambos satélites pudieran proporcionar servicios operacionales de algún tipo.

Así será el primer aterrizaje de la historia en un cometa
Un Ig Nobel por lograr un fuet probiótico con bacterias de caca de bebé. Foto: @AlfaHelice

Un grupo de científicas españolas del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA) recibió ayer un Premio Ig Nobel –una parodia que hace la universidad de Harvard de los Premios Nobel– por un proyecto para elaborar embutidos probióticos con bacterias obtenidas de la caca de bebé

Los Ig Nobel premian investigaciones que "hacen a la gente pensar y luego reir. Pretenden celebrar lo inusual, honrar lo imaginativo y estimular el interés por la ciencia, la medicina y la tecnología", según se puede leer en su web.

Las investigadoras españolas, en la imagen, llevaron a cabo una intervención por videoconferencia, que fue emitida en Sanders Theatre de Harvard. En ella, explicaron cómo habían logrado aislar varias cepas de bacterias del ácido láctico potencialmente probióticas a partir de heces de bebés sanos y, tras cultivarlas, usarlas para fermentar embutidos curados.

Según el IRTA, gracias a esta innovación, personas que no pueden consumir productos lácteos podrían incluir probióticos en su dieta a través de estos embutidos.

La sonda Rosetta nos sigue regalando imágenes tan espectaculares como esta. La ESA ya ha elegido el punto de aterrizaje de la sonda Philae, que puedes ver aquí. El universo ha sido el gran protagonista científico de la actualidad: el Hubble ha descubierto la galaxia más pequeña conocida con un agujero negro supermasivo y el ALMA ha demostrado los violentos orígenes de las galaxias de disco. Sin apartar los ojos del cielo, un científico español da una posible solución a una anomalía en el sobrevuelo de los satélites desconcierta a los científicos, mientras la ESA estudia cómo aprovechar los satélites Galileo mal colocados.

De las profundidades del océano nos llegan malas noticias de las conclusiones de la expedición Malaspina, que confirma que la contaminación llega hasta las zonas más remotas del océano. Y un punto de humor para finalizar, el que aportan los premios Ignobel, que en su apartado de nutrición ha recaído este año en este grupo de investigación español.

Fuente: SINC
Creative Commons 4.0
Puedes copiar, difundir y transformar los contenidos de SINC. Lee las condiciones de nuestra licencia