
Los sedimentos examinados por el rover Curiosity en el cráter marciano Gale indican que hace más de tres millones de años hubo un lago con elementos biológicos clave como carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno que proporcionarían las condiciones perfectas para la vida microbiana. Las investigaciones, en las que han participado científicos españoles, se publican hoy en la revista Science. En la imagen, vista parcial de Yellowknife Bay. / NASA-JPL Caltech

Los sedimentos examinados por el rover Curiosity en el cráter marciano Gale indican que hace más de tres millones de años hubo un lago con elementos biológicos clave como carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno que proporcionarían las condiciones perfectas para la vida microbiana. Las investigaciones, en las que han participado científicos españoles, se publican hoy en la revista Science.

Mosaico construido a partir de imágenes de la MastCam de la formación Yellowknife Bay.

Rocas sedimentarias de la formación Yellowknife Bay.

Rasgos diagenéticos de la zona de Sheepbed.

Mapa de rasgos diagenéticos que muestran las relaciones espaciales entre los elementos que componen la roca.

Imágenes de pozos y polvos de perforación realizados por el Curiosity.

Imagen tomada por el instrumento MAHLI de un cepillado en un afloramiento rocoso de Sheepbed.

Fotografía tomada por el instrumento MAHLI el 6 de enero de este año en la que se observa una extraña erosión, que los científicos han bautizado como "huella de serpiente".

Los sedimentos examinados por el rover Curiosity en el cráter marciano Gale indican que hace más de tres millones de años hubo un lago con elementos biológicos clave como carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno que proporcionarían las condiciones perfectas para la vida microbiana. Las investigaciones, en las que han participado científicos españoles, se publican hoy en la revista Science. En la imagen, vista parcial de Yellowknife Bay. / NASA-JPL Caltech

Los sedimentos examinados por el rover Curiosity en el cráter marciano Gale indican que hace más de tres millones de años hubo un lago con elementos biológicos clave como carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno que proporcionarían las condiciones perfectas para la vida microbiana. Las investigaciones, en las que han participado científicos españoles, se publican hoy en la revista Science.

Mosaico construido a partir de imágenes de la MastCam de la formación Yellowknife Bay.

Rocas sedimentarias de la formación Yellowknife Bay.

Rasgos diagenéticos de la zona de Sheepbed.

Mapa de rasgos diagenéticos que muestran las relaciones espaciales entre los elementos que componen la roca.

Imágenes de pozos y polvos de perforación realizados por el Curiosity.

Imagen tomada por el instrumento MAHLI de un cepillado en un afloramiento rocoso de Sheepbed.

Fotografía tomada por el instrumento MAHLI el 6 de enero de este año en la que se observa una extraña erosión, que los científicos han bautizado como "huella de serpiente".

Los sedimentos examinados por el rover Curiosity en el cráter marciano Gale indican que hace más de tres millones de años hubo un lago con elementos biológicos clave como carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno que proporcionarían las condiciones perfectas para la vida microbiana. Las investigaciones, en las que han participado científicos españoles, se publican hoy en la revista Science. En la imagen, vista parcial de Yellowknife Bay. / NASA-JPL Caltech

Los sedimentos examinados por el rover Curiosity en el cráter marciano Gale indican que hace más de tres millones de años hubo un lago con elementos biológicos clave como carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno que proporcionarían las condiciones perfectas para la vida microbiana. Las investigaciones, en las que han participado científicos españoles, se publican hoy en la revista Science.

Mosaico construido a partir de imágenes de la MastCam de la formación Yellowknife Bay.

Rocas sedimentarias de la formación Yellowknife Bay.

Rasgos diagenéticos de la zona de Sheepbed.

Mapa de rasgos diagenéticos que muestran las relaciones espaciales entre los elementos que componen la roca.

Imágenes de pozos y polvos de perforación realizados por el Curiosity.

Imagen tomada por el instrumento MAHLI de un cepillado en un afloramiento rocoso de Sheepbed.

Fotografía tomada por el instrumento MAHLI el 6 de enero de este año en la que se observa una extraña erosión, que los científicos han bautizado como "huella de serpiente".

Los sedimentos examinados por el rover Curiosity en el cráter marciano Gale indican que hace más de tres millones de años hubo un lago con elementos biológicos clave como carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno que proporcionarían las condiciones perfectas para la vida microbiana. Las investigaciones, en las que han participado científicos españoles, se publican hoy en la revista Science. En la imagen, vista parcial de Yellowknife Bay. / NASA-JPL Caltech

Los sedimentos examinados por el rover Curiosity en el cráter marciano Gale indican que hace más de tres millones de años hubo un lago con elementos biológicos clave como carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno que proporcionarían las condiciones perfectas para la vida microbiana. Las investigaciones, en las que han participado científicos españoles, se publican hoy en la revista Science.

Mosaico construido a partir de imágenes de la MastCam de la formación Yellowknife Bay.

Rocas sedimentarias de la formación Yellowknife Bay.

Rasgos diagenéticos de la zona de Sheepbed.

Mapa de rasgos diagenéticos que muestran las relaciones espaciales entre los elementos que componen la roca.

Imágenes de pozos y polvos de perforación realizados por el Curiosity.

Imagen tomada por el instrumento MAHLI de un cepillado en un afloramiento rocoso de Sheepbed.

Fotografía tomada por el instrumento MAHLI el 6 de enero de este año en la que se observa una extraña erosión, que los científicos han bautizado como "huella de serpiente".

Los sedimentos examinados por el rover Curiosity en el cráter marciano Gale indican que hace más de tres millones de años hubo un lago con elementos biológicos clave como carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno que proporcionarían las condiciones perfectas para la vida microbiana. Las investigaciones, en las que han participado científicos españoles, se publican hoy en la revista Science. En la imagen, vista parcial de Yellowknife Bay. / NASA-JPL Caltech

Los sedimentos examinados por el rover Curiosity en el cráter marciano Gale indican que hace más de tres millones de años hubo un lago con elementos biológicos clave como carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno que proporcionarían las condiciones perfectas para la vida microbiana. Las investigaciones, en las que han participado científicos españoles, se publican hoy en la revista Science.

Mosaico construido a partir de imágenes de la MastCam de la formación Yellowknife Bay.

Rocas sedimentarias de la formación Yellowknife Bay.

Rasgos diagenéticos de la zona de Sheepbed.

Mapa de rasgos diagenéticos que muestran las relaciones espaciales entre los elementos que componen la roca.

Imágenes de pozos y polvos de perforación realizados por el Curiosity.

Imagen tomada por el instrumento MAHLI de un cepillado en un afloramiento rocoso de Sheepbed.

Fotografía tomada por el instrumento MAHLI el 6 de enero de este año en la que se observa una extraña erosión, que los científicos han bautizado como "huella de serpiente".

Los sedimentos examinados por el rover Curiosity en el cráter marciano Gale indican que hace más de tres millones de años hubo un lago con elementos biológicos clave como carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno que proporcionarían las condiciones perfectas para la vida microbiana. Las investigaciones, en las que han participado científicos españoles, se publican hoy en la revista Science. En la imagen, vista parcial de Yellowknife Bay. / NASA-JPL Caltech

Los sedimentos examinados por el rover Curiosity en el cráter marciano Gale indican que hace más de tres millones de años hubo un lago con elementos biológicos clave como carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno que proporcionarían las condiciones perfectas para la vida microbiana. Las investigaciones, en las que han participado científicos españoles, se publican hoy en la revista Science.

Mosaico construido a partir de imágenes de la MastCam de la formación Yellowknife Bay.

Rocas sedimentarias de la formación Yellowknife Bay.

Rasgos diagenéticos de la zona de Sheepbed.

Mapa de rasgos diagenéticos que muestran las relaciones espaciales entre los elementos que componen la roca.

Imágenes de pozos y polvos de perforación realizados por el Curiosity.

Imagen tomada por el instrumento MAHLI de un cepillado en un afloramiento rocoso de Sheepbed.

Fotografía tomada por el instrumento MAHLI el 6 de enero de este año en la que se observa una extraña erosión, que los científicos han bautizado como "huella de serpiente".

Los sedimentos examinados por el rover Curiosity en el cráter marciano Gale indican que hace más de tres millones de años hubo un lago con elementos biológicos clave como carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno que proporcionarían las condiciones perfectas para la vida microbiana. Las investigaciones, en las que han participado científicos españoles, se publican hoy en la revista Science. En la imagen, vista parcial de Yellowknife Bay. / NASA-JPL Caltech

Los sedimentos examinados por el rover Curiosity en el cráter marciano Gale indican que hace más de tres millones de años hubo un lago con elementos biológicos clave como carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno que proporcionarían las condiciones perfectas para la vida microbiana. Las investigaciones, en las que han participado científicos españoles, se publican hoy en la revista Science.

Mosaico construido a partir de imágenes de la MastCam de la formación Yellowknife Bay.

Rocas sedimentarias de la formación Yellowknife Bay.

Rasgos diagenéticos de la zona de Sheepbed.

Mapa de rasgos diagenéticos que muestran las relaciones espaciales entre los elementos que componen la roca.

Imágenes de pozos y polvos de perforación realizados por el Curiosity.

Imagen tomada por el instrumento MAHLI de un cepillado en un afloramiento rocoso de Sheepbed.

Fotografía tomada por el instrumento MAHLI el 6 de enero de este año en la que se observa una extraña erosión, que los científicos han bautizado como "huella de serpiente".

Los sedimentos examinados por el rover Curiosity en el cráter marciano Gale indican que hace más de tres millones de años hubo un lago con elementos biológicos clave como carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno que proporcionarían las condiciones perfectas para la vida microbiana. Las investigaciones, en las que han participado científicos españoles, se publican hoy en la revista Science. En la imagen, vista parcial de Yellowknife Bay. / NASA-JPL Caltech

Los sedimentos examinados por el rover Curiosity en el cráter marciano Gale indican que hace más de tres millones de años hubo un lago con elementos biológicos clave como carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno que proporcionarían las condiciones perfectas para la vida microbiana. Las investigaciones, en las que han participado científicos españoles, se publican hoy en la revista Science.

Mosaico construido a partir de imágenes de la MastCam de la formación Yellowknife Bay.

Rocas sedimentarias de la formación Yellowknife Bay.

Rasgos diagenéticos de la zona de Sheepbed.

Mapa de rasgos diagenéticos que muestran las relaciones espaciales entre los elementos que componen la roca.

Imágenes de pozos y polvos de perforación realizados por el Curiosity.

Imagen tomada por el instrumento MAHLI de un cepillado en un afloramiento rocoso de Sheepbed.

Fotografía tomada por el instrumento MAHLI el 6 de enero de este año en la que se observa una extraña erosión, que los científicos han bautizado como "huella de serpiente".

Los sedimentos examinados por el rover Curiosity en el cráter marciano Gale indican que hace más de tres millones de años hubo un lago con elementos biológicos clave como carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno que proporcionarían las condiciones perfectas para la vida microbiana. Las investigaciones, en las que han participado científicos españoles, se publican hoy en la revista Science. En la imagen, vista parcial de Yellowknife Bay. / NASA-JPL Caltech

Los sedimentos examinados por el rover Curiosity en el cráter marciano Gale indican que hace más de tres millones de años hubo un lago con elementos biológicos clave como carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno que proporcionarían las condiciones perfectas para la vida microbiana. Las investigaciones, en las que han participado científicos españoles, se publican hoy en la revista Science.

Mosaico construido a partir de imágenes de la MastCam de la formación Yellowknife Bay.

Rocas sedimentarias de la formación Yellowknife Bay.

Rasgos diagenéticos de la zona de Sheepbed.

Mapa de rasgos diagenéticos que muestran las relaciones espaciales entre los elementos que componen la roca.

Imágenes de pozos y polvos de perforación realizados por el Curiosity.

Imagen tomada por el instrumento MAHLI de un cepillado en un afloramiento rocoso de Sheepbed.

Fotografía tomada por el instrumento MAHLI el 6 de enero de este año en la que se observa una extraña erosión, que los científicos han bautizado como "huella de serpiente".
Los sedimentos examinados por el rover Curiosity en el cráter marciano Gale indican que hace más de tres millones de años hubo un lago con elementos biológicos clave como carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno que proporcionarían las condiciones perfectas para la vida microbiana. Las investigaciones, en las que han participado científicos españoles, se publican hoy en la revista Science.