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1835: El barco HMS Beagle de Charles Darwin ancla en el archipiélago de Chonos

LUIS DEMANO / SINC
7 enero 2009 0:00 CEST

1835: El barco HMS Beagle de Charles Darwin ancla en el archipiélago de Chonos

En 1831, Charles Darwin, un naturalista recién graduado de tan solo 22 años, se une al capitán Fitz Roy para iniciar un viaje a bordo del HMS Beagle. Su intención: recorrer el mundo en una travesía que, en vez de 2 años como estaba previsto, tuvo una duración de casi 5 años.

Durante este tiempo, el Beagle bordeó las costas de Sudamérica permitiendo a Darwin explorar el continente y las islas, incluidas las Islas Galápagos, completando en sus cuadernos de aventuras información muy detallada de sus observaciones sobre las especies que encontraba a su paso. Llegó a recopilar datos de 1.000 especímenes distintos, que dispuso en cajas y envió a casa para investigar después más a fondo.

A su llegada al Archipiélago de Chonos, un 7 de enero de 1835 -hace hoy 184 años-, Darwin encontró una abundante y variada vegetación, apenas intervenida por el hombre, ya que los asentamientos humanos se encontraban en el borde costero oriental. Se trataba de un conjunto de islas situado en el océano Pacífico, al sur de Chile, y que poseía una extensión de casi 200 kilómetros de largo por 66 de ancho.

Años después, Darwin se refirió a este viaje como “el acontecimiento más importante de su vida”, en el que en reiteradas ocasiones se preguntó cuan de importante eran los desafíos que imponía el medio natural para el progreso de la especie humana.