La compañía china de inteligencia artificial vuelve a tensar la competencia global en el sector tecnológico. Su nuevo modelo, V4‑Pro‑Max, de carácter abierto, reivindica avances técnicos con los que aspira a situar al desarrollador entre los referentes internacionales del momento.
Un estudio demuestra que sistemas como GPT-4o y DeepSeek R1 no logran reconocer de forma fiable las creencias falsas en primera persona, lo que podría tener consecuencias graves en ámbitos como la medicina, el derecho o el periodismo.