En paleontología, se utilizan insectos atrapados en ámbar para comprender ecosistemas que desaparecieron hace millones de años. Un nuevo estudio examina seis de estas piezas para saber con qué especies interactuaban las hormigas hace millones de años.
Una investigación revela que las orugas de las mariposas, que dependen de las hormigas para sobrevivir en sus primeras etapas de vida, utilizan sofisticadas señales rítmicas para ganarse la aceptación en la colonia. El hallazgo cuestiona la idea de que el uso del compás se limita a humanos o primates.
Las colonias de hormigas funcionan como organismos colectivos hipercoordinados: cada individuo actúa como si fuera una célula dentro de un solo cuerpo. Y al igual que ocurre en un organismo, cuando una parte se infecta, el resto debe detectarla y eliminarla antes de que la enfermedad se propague.
Un estudio reciente revela que estos diminutos habitantes de Fiyi enfrentan una caída dramática que refleja una crisis más amplia dentro del mundo de los insectos. Los expertos destacan que estas pérdidas coinciden con la colonización del archipiélago, poniendo en riesgo procesos ecológicos esenciales como la polinización y la fertilidad del suelo.
Un equipo de investigación de la Estación Biológica de Doñana ha analizado la expansión y posible erradicación de este himenóptero, que se esconde en los alcornoques y que provoca graves daños en el ecosistema del parque natural. Los expertos la califican de “verdadero caballo de Troya de los insectos”.
Investigadores de Países Bajos han desarrollado una estrategia de seguimiento de rutas basada en estos insectos para aplicarla en robots ligeros, que pueden así recorrer largas distancias sin necesitar grandes exigencias computacionales.
Un estudio internacional, liderado por el Instituto de Biología Evolutiva, ha descubierto numerosas colonias de esta especie invasora en Sicilia. Está considerada una de las especies exóticas más invasoras y una de las que provoca mayores pérdidas económicas en todo el mundo, además de tener una dolorosa picadura.
Un grupo de científicos australianos ha descubierto que una especie concreta de hormigas que habita en la Isla Canguro, Polyrhachis femorata, finge su muerte como estrategia defensiva. Se trata de la primera vez que se tiene constancia de una colonia entera de estos invertebrados adoptando ese comportamiento, según los investigadores.
Esta especie de insecto invasor, protagonista de #Cienciaalobestia, causa graves estragos en los ecosistemas y cultivos de todo el mundo. Una investigación de la Universidad de California (EE UU) asegura que cuando están famélicas son más cautelosas, no menos, al buscar alimento. Este comportamiento les podría suponer una ventaja frente a otros competidores.
A Edward O. Wilson e le conocía como "el heredero natural de Darwin". / Curro Oñate