Un equipo internacional de científicos desvela detalles desconocidos hasta el momento sobre cómo actúa el parásito de la malaria una vez ha infectado los glóbulos rojos. Los científicos lo han logrado gracias a la combinación de dos modernas técnicas de microscopia, una de ellas llevada a cabo en el Sincrotrón ALBA. El análisis de las imágenes de las células infectadas ofrece nuevas informaciones que permitirían diseñar nuevos tratamientos contra la malaria, una enfermedad que se cobra más de 400.000 vidas cada año.
Con la ayuda de la luz del sincrotrón ALBA, cerca de Barcelona, un grupo de investigadores europeos ha demostrado que el mineral franckeita actúa de forma natural como un material bidimensional semiconductor. El avance podría tener aplicaciones en en el desarrollo de fotodetectores o celdas solares.
Esta semana se ha inaugurado MIRAS, la octava línea de luz del sincrotrón ALBA,dedicada en este caso a la microespectroscopia de infrarrojo. Investigadores del Instituto de Química Avanzada de Cataluña la han comenzado a utilizar para analizar la distribución de los lípidos en la piel, un estudio con aplicación potencial en dermatología y cosmética.
Bajo el Retrato de una mujer del pintor impresionista Edgard Degas se esconde otro de la joven modelo Emma Dobigny. Lo han descubierto investigadores australianos tras observar el cuadro con luz sincrotrón y una técnica de fluorescencia de rayos X.
Científicos españoles han observado las alteraciones provocadas por el virus de la hepatitis C en el retículo endoplasmático y las mitocondrias de células infectadas. Estas malformaciones se recuperan tras el tratamiento con los fármacos antivirales más comúnmente utilizados para curar la hepatitis.
Gracias al Sincrotrón ALBA se han obtenido, por primera vez, datos de la distribución espacial de calcio en los cocolitóforos, una especie de algas muy abundante en el fondo de los océanos. Conocer este proceso puede ayudar a predecir los efectos del cambio climático.
El 16 de marzo de 2011 el complejo de aceleradores de electrones del sincrotrón ALBA produjo luz de sincrotrón por primera vez. Cinco años después esta instalación, localizada en Cerdanyola del Vallès (Barcelona), cuanta con siete líneas de luz para realizar experimentos punteros de física, química y biología, pero también para investigar nuevos materiales o mejorar el patrimonio cultural.
Nanoestructuras magnéticas con forma de remolino han sido identificadas a temperatura ambiente en materiales compatibles con la producción industrial. Este descubrimiento facilitará su uso en los ordenadores para almacenar y transportar información.
En el Sincrotrón ALBA, un grupo de investigadores ha conseguido visualizar y analizar en detalle las propiedades y defectos magnéticos de materiales a escala nanométrica, lo que puede mejorar el control y la utilización de los dispositivos de almacenamiento de datos. Los resultados se publican hoy en Nature Communications.