El biólogo Alberto Fernández-Gil, investigador de la Estación Biológica de Doñana, lleva décadas estudiando la genética y la dinámica poblacional de esta especie. Su trabajo analiza cómo la endogamia y el aislamiento de las manadas pueden comprometer la viabilidad de la especie a largo plazo. Hablamos con él en Portugal durante las jornadas “Lua Cheia da Terra” en la aldea de Benagouro, Vila Real.
El lobo (Canis lupus) ocupaba antiguamente la mayor parte de la península ibérica, pero durante el siglo XX sufrió un fuerte declive debido a la persecución humana. Hacia la década de 1970 alcanzaron su mínimo histórico. Desde entonces, la recuperación de la especie ha sido desigual y ha reabierto el debate sobre su gestión.
Ahora sus poblaciones se concentran principalmente en el noroeste peninsular. En las manadas de lobos, normalmente solo se reproduce la pareja dominante y a pesar de que algunos grupos han aumentado y ampliado su distribución, los expertos advierten de que este crecimiento no siempre se traduce en una mejora real de su estado de conservación.
En este escenario, el investigador de la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC), Alberto Fernández-Gil, estudia los procesos menos visibles que condicionan el futuro de la especie en España.
Especializado en genética de poblaciones de lobo, recalca que las recientes evaluaciones nacionales con criterios de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) clasifican a la especie como ‘vulnerable’ en España y ‘en peligro’ en Portugal. A su juicio, estos resultados confirman que su situación sigue siendo desfavorable y ponen en entredicho las autorizaciones de caza en España.
¿Hasta qué punto están conectadas las poblaciones de lobo ibérico?
Algo que nos sorprendió en uno de nuestros estudios fue comprobar que, al analizar muestras históricas y actuales, se han identificado hasta doce haplotipos maternos distintos en lobos de la Península. La Cordillera Cantábrica, que aparentemente es un sistema montañoso continuo, contiene al menos tres grupos genéticos diferenciados: oriental, central y occidental.

Probablemente estamos sufriendo todavía las consecuencias de los cuellos de botella demográficos que experimentó la especie durante el siglo XX

Eso indica que el intercambio de individuos es mucho menor de lo que esperaríamos en una población continua. Lo más llamativo es que no encontramos barreras físicas evidentes que expliquen completamente esa estructura.
¿Qué consecuencias puede tener esa falta de conectividad?
Probablemente, estamos sufriendo todavía las consecuencias de los cuellos de botella demográficos que experimentó la especie durante el siglo XX. Cuando una población se reduce mucho, pierde diversidad genética que puede seguir afectándola durante décadas.
En la península ibérica, apenas observamos casos de dispersión a muy larga distancia, algo que sí ocurre en muchas otras poblaciones de lobos del mundo. Una posible explicación es que durante esos cuellos de botella se hayan perdido variantes genéticas relacionadas con el comportamiento dispersivo.
¿Cuáles son las principales incertidumbres sobre la salud genética de las poblaciones?
El equipo en el que trabajo con Carles Vila, Jennifer Leonard e Isabel Salado, en la EBD, estamos enfocados precisamente en esta cuestión. Nos centramos en ver cuáles son las tasas de endogamia, si se han perdido algunos alelos funcionales que quizá expliquen comportamientos como las bajas distancias de dispersión y cómo podrían afectar esas tasas de endogamia a episodios de enfermedades.

Nos centramos en ver cuáles son las tasas de endogamia, si se han perdido algunos alelos funcionales que quizá expliquen comportamientos como las bajas distancias de dispersión

Tenemos que trabajar más con patólogos, algo que todavía no hemos hecho. Sí hemos observado que algunas subpoblaciones locales, en los últimos veinte años, prácticamente han desaparecido y luego se han recuperado o se ha intentado recuperarlas. Parece que la explicación más probable son episodios patológicos muy fuertes que han afectado a determinadas poblaciones, quizá porque tenían menos defensas u otros factores.
¿Qué riesgos plantea esta endogamia?
Hay que tener en cuenta que todos los lobos europeos, y en concreto los ibéricos, llevan miles de años en contacto con humanos y perros, por lo que están relativamente inmunizados frente a muchos patógenos. Eso no quiere decir que, si las tasas de endogamia son muy elevadas, no puedan sufrir consecuencias graves. De ahí a que desaparezcan algunos núcleos hay un paso. En ese caso, la recuperación sería mucho más difícil, sobre todo si no llegan a contactar con lobos italoalpinos, franceses o de los Pirineos.
¿Cómo benefician al lobo estas uniones?
Se ha confirmado la reproducción de lobos de origen itálico por primera vez en los Pirineos en 2025, lo cual es una excelente noticia para la sociedad en general. Quizá no para algunos ganaderos.

Se ha confirmado la reproducción de lobos de origen itálico por primera vez en los Pirineos en 2025, lo cual es una excelente noticia para la sociedad en general

Las tasas de endogamia son muy elevadas en la Península. De hecho, son de las más altas que se conocen en poblaciones de lobos. Eso significa que muchas poblaciones funcionan casi como si estuvieran aisladas unas de otras.
¿Por qué se la considera una especie ‘clave’?
Los ecólogos llamamos especies clave a aquellas que son extraordinariamente importantes en relación con su abundancia. Es decir, son poco abundantes y, sin embargo, condicionan toda la estructura del ecosistema.
Eso se vio claramente en el Parque Nacional Yellowstone. Cuando desaparecieron los lobos aumentaron mucho las poblaciones de venados, desaparecieron determinados tipos de bosques y también varias especies de aves. Cuando los lobos volvieron, muchas de esas aves recolonizaron el territorio.
¿Cuál es el papel del lobo en la regulación de las cadenas alimentarias?
Los lobos limitan, por ejemplo, las poblaciones de ungulados silvestres tanto por depredación como por su mera presencia. Además, al depredar sobre individuos débiles o enfermos contribuyen a limitar la expansión de enfermedades y patógenos que también pueden afectar al ganado doméstico.
¿Se sigue la evidencia científica en su conservación como con otras especies?
La Directiva Hábitats establece que si una especie está en un estado de conservación desfavorable no debería cazarse ni someterse a controles de población. Legalmente, el lobo se encuentra en dicho estado de conservación desde hace siete u ocho años. Eso no ha cambiado. De hecho, la UICN acaba de catalogarlo como especie vulnerable.

La Directiva Hábitats establece que si una especie está en un estado de conservación desfavorable no debería cazarse ni someterse a controles de población

Eso quiere decir que legalmente no se debería cazar ni realizar controles poblacionales. Sin embargo, algunas comunidades autónomas han decidido considerar que el estado de conservación es favorable, en contra de toda la evidencia científica.
¿Cuál es su posición al respecto?
Creo que eso es absolutamente ilegal. Hay numerosos recursos judiciales presentados contra decisiones adoptadas en Asturias, Galicia o Cantabria. Determinados responsables políticos están autorizando la muerte de lobos sabiendo que el estado de conservación sigue siendo desfavorable.
¿Qué medidas preventivas son eficaces para reducir los ataques al ganado?
Depende mucho del tipo de ganado. Con las ovejas o las cabras funcionan muy bien los mastines, pero con las yeguas no siempre es posible. Los ganaderos conocen bien estas situaciones. Por ejemplo, saben que las yeguas son muy vulnerables cuando tienen potros. Algunos evitan subirlos a los puertos hasta que alcanzan cierta edad y eso reduce mucho la depredación.

Con las ovejas o las cabras funcionan muy bien los mastines, pero con las yeguas no siempre es posible

También funcionan los cercados, los pastores eléctricos y otras medidas. El riesgo cero no existe, pero sí es posible reducir enormemente los daños. En Asturias, por ejemplo, el porcentaje de ganaderos afectados por daños del lobo ronda el 5 %. Y de ese 5 %, aproximadamente el 90 % sufre un único incidente al año.
¿Qué ocurre ecológicamente en una manada cuando hay batidas o se eliminan individuos?
En 2016 publicamos un trabajo en PloS ONE que fue muy criticado porque mostraba un efecto contrario al esperado. Cuantos más lobos se mataban en una zona, más daños al ganado aparecían. No sabemos exactamente cuál es el mecanismo, pero observamos ese patrón.
La explicación más plausible es la desestructuración de las manadas. Cuando se eliminan algunos individuos, otros quedan fuera de la estructura social y pueden recurrir con mayor frecuencia a presas fáciles, como el ganado.

En 2016 publicamos un estudio que fue muy criticado porque mostraba un efecto contrario al esperado. Cuantos más lobos se mataban en una zona, más daños al ganado aparecían

¿Existen más estudios que hayan llegado a esa conclusión?
Que yo sepa, solo existen dos trabajos en el mundo que han encontrado este efecto. Uno de ellos se realizó en Norteamérica y también generó una enorme polémica. Nosotros obtuvimos resultados muy similares utilizando bases de datos oficiales sobre lobos abatidos, daños registrados y compensaciones económicas. En ambos casos apareció exactamente el mismo patrón: allí donde se mataban más lobos aumentaban los daños.
¿Se hace seguimiento de individuos con collares GPS?
Nunca he participado en trabajos de radioseguimiento y creo que en algunos lugares se están marcando muchos animales sin un objetivo científico claro. Castilla y León lleva marcados más de veinte lobos y no sé exactamente para qué. Asturias ha marcado más de treinta y tampoco está claro.

Nunca he participado en trabajos de radioseguimiento y creo que en algunos lugares se están marcando muchos animales sin un objetivo científico claro

Creo que en Portugal se ha hecho mejor. Allí se han utilizado collares GPS para estudiar, por ejemplo, el efecto de los parques eólicos sobre los movimientos de los lobos. También pueden servir para estimar tasas de supervivencia de cachorros, aunque eso suele abordarse mejor mediante modelos demográficos.
¿De qué forma?
Estamos a punto de publicar un trabajo en la revista Journal of Applied Ecology con un modelo demográfico de la población ibérica. Según nuestros resultados, el éxito reproductor ronda el 50 %. Es decir, aproximadamente la mitad de los grupos consigue sacar adelante cachorros cada año y la otra mitad no.
Nunca se han hecho traslocaciones de lobo ibérico. ¿Cuál es la diferencia entre reintroducción y traslocación en conservación?
Una reintroducción consiste en devolver una especie a un lugar donde existió y desapareció. Una introducción es llevar una especie a un lugar donde nunca ha estado y, en principio, no está amparada por la legislación.
La reintroducción puede hacerse mediante traslocaciones, que consisten en mover individuos directamente desde una población a otra, o mediante programas de cría en cautividad, como se ha hecho con el lince ibérico.
¿Sería viable utilizar traslocaciones para mejorar su diversidad genética?
Habría que traer individuos de Italia, de Europa central o de donde fuera necesario para aumentar la diversidad genética. Eso es exactamente lo que se hizo en Yellowstone. Se trasladaron unos veinte lobos desde Canadá, permanecieron unos días en recintos de aclimatación y después fueron liberados. El resultado fue un éxito.