La malicia cibernética no se queda en grandes corporaciones ni en ataques pagados de empresas multimillonarias para evaluar sus propios protocolos, a veces es una amenaza muy real que puede afectar a los sistemas físicos, como las neveras de los supermercados, e impactar a la vida de las personas de a pie. Ahora, toca aprender de lo ocurrido y aplicar los principios de defensa en profundidad.
La luz acorta la vida de las verduras del supermercado
Las consecuencias en la salud de los ‘desiertos de comida’