Investigadores del Instituto de Ciencias del Mar del CSIC han desarrollado un modelo conceptual que permite conocer con antelación el comportamiento de los grandes terremotos en función de su profundidad y la rigidez de las rocas. También puede estimar el potencial de los sismos para generar tsunamis de una forma más precisa que con los métodos actuales.
El tsunami que arrasó la costa japonesa en marzo 2011 generó millones de desechos plásticos que acabaron en el océano, surcando los mares durante años hasta llegar a otros continentes como América. Ahora, un equipo de científicos estadounidenses ha descubierto que cerca 300 especies animales han sobrevivido al tiempo y la distancia a bordo de estas basuras, que se convierten en el nuevo medio de transporte de especies invasoras marinas.
En plena polémica por el cierre definitivo del proyecto gasista Castor, debido a los terremotos registrados en 2013, investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid acaban de publicar un trabajo que respalda que la sismicidad anómala registrada tras la inyección está relacionada con las operaciones en la plataforma. El estudio, que ha permitido describir la actividad sísmica antes y después de las operaciones, ofrece datos que pueden ser utilizados como indicadores para monitorizar terremotos en el futuro.
Un nuevo informe encargado al Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT) por el Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital concluye que la falla de Amposta fue sometida a estrés como consecuencia de la inyección de gas del proyecto Castor, lo que desencadenó una secuencia de terremotos en la costa de Castellón en 2013. El informe ha sido elaborado aplicando nuevos paradigmas que integran la geología, geofísica y geomecánica.
Los mayores de 65 años que sobreviven a un desastre natural se enfrentan a la ausencia de cuidados médicos, a la pérdida de familiares, amigos y hogares y al aislamiento social, lo que repercute en su salud mental. Tras encuestar a más de 3.500 ancianos supervivientes del terremoto y el tsunami que asolaron Japón en marzo de 2011, un equipo de científicos revela que la pérdida cognitiva aumenta, sobre todo, por la destrucción de sus casas.
Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid han desarrollado un 'sistema de albañilería integral' que permite construir edificios con las ruinas que quedan tras un terremoto y el soporte de armaduras prefabricadas. El resultado son nuevas construcciones sismorresistentes, tanto de planta antigua como nueva.