La cápsula Orión, del programa Artemis II, ha amerizado en el Pacífico, frente a la costa de San Diego, exactamente la hora programada. De las 2 600 toneladas que despegaron de Cabo Cañaveral hace 10 días, solo han regresado unas 9,3. Proporcionalmente, es como si de una botella de vino entera solo hubiese vuelto el tapón.
A las 02:07 hora peninsular española, la agencia espacial estadounidense ha dado la bienvenida a los astronautas de Orión, la primera nave tripulada en viajar a la Luna en más de medio siglo. Esta misión servirá de precedente para la Artemis III, que despegará el año que viene y buscará construir una base en la Luna.
La misión tripulada de la NASA entra en su fase final con la nave Orión ya en trayectoria de regreso. La cápsula amerizará a las 20:07 horas del viernes en Estados Unidos y a las 02:07 horas de la madrugada del sábado en España, en el océano Pacífico frente a California.
Con la Luna ya atrás y el amerizaje en el horizonte, la misión avanza hacia su fase final tras una semana de vuelos y pruebas clave en el espacio profundo. Las próximas horas estarán marcadas por ajustes técnicos y preparativos a bordo mientras la NASA afina los planes para el regreso seguro de la tripulación.
Además de explorar la cara oculta de la Luna y batir el récord de distancia de la Tierra de un vuelo tripulado, la misión llevará a cabo varios experimentos en la nave Orion que servirán para proteger mejor a los astronautas del futuro. Los resultados serán utilizados, entre otras cosas, para comprender cómo afectan el aislamiento y el estrés de un viaje espacial en la mente, el sueño y la tensión emocional de los tripulantes.
A través de sus redes sociales, la NASA y la Casa Blanca han publicado las primeras imágenes de la ‘puesta de la Tierra’ y el eclipse solar que presenció la tripulación de la misión Artemis II durante el sobrevuelo al satélite esta madrugada pasada.
La nave Orion completó esta madrugada el sobrevuelo de la cara oculta de la Luna y alcanzó los 406 771 kilómetros de distancia respecto a nuestro planeta. Tras este hito histórico, la misión inicia ya su regreso a la Tierra.
El origen de esa radiación espacial es variable: procede del espacio galáctico e intergaláctico, pero también de nuestro propio Sol –por su actividad nuclear y electromagnética– y de partículas atrapadas por el campo magnético terrestre, en los denominados cinturones de Van Allen.
La misión de la NASA ha entrado en la esfera de influencia de la Luna, cuando la gravedad del satélite se convierte en la fuerza dominante que controla la trayectoria de la nave. Esta noche sobrevolará el satélite y batirá el récord histórico de distancia de la Tierra alcanzado por la humanidad.
Si todo sale según lo previsto, a partir de esta madrugada en España el mundo volverá a mirar al cielo con la expectación de una nueva etapa en la exploración espacial, en la que cuatro astronautas podrán contemplar en directo la cara oculta de la Luna, una experiencia reservada a muy pocos, aunque sin llegar a pisar su superficie.