Diseñadas para sobrevivir sin que nadie las cuide, las especies silvestres cada vez despiertan más interés biotecnológico. Por ejemplo, a la hora de trasladar a variedades comerciales para la alimentación sus genes de resistencia a sequías, plagas o calor. Nos lo cuentan expertos del Centro de Recursos Fitogenéticos y del Banco de Germoplasma Vegetal César Gómez Campo, el primer banco de semillas silvestres del mundo.