Las plantas recurren a estrategias para protegerse ante las amenazas, una respuesta que desencadena una hormona que frena su crecimiento. Un equipo de científicos españoles ha detectado ahora un nuevo mecanismo molecular que modula los pulsos de activación de esta hormona.
Los ambientes extremos de los ecosistemas terrestres limitan la supervivencia, crecimiento y reproducción de las plantas. Un equipo de científicos españoles desvela ahora nuevas funciones de los factores reguladores tanto en el tiempo de floración como en la tolerancia de distintos tipos de estrés.
Investigadores de la Universidad de Harvard han resuelto un enigma biológico: cómo el estrés provoca el encanecimiento del cabello. El estudio, realizado en roedores, desvela la relación entre el sistema nervioso y las células madre que regeneran el pigmento del folículo piloso.
La vitamina E es un potente antioxidante que podría actuar como un centinela en los vegetales, enviando señales moleculares desde el cloroplasto (un orgánulo celular) hasta el núcleo. Así se desprende de un estudio publicado por la Universidad de Barcelona que apunta que se trata de un mecanismo molecular que facilitaría la respuesta adaptativa de las plantas ante situaciones de estrés fisiológico, como sequías o falta de nutrientes.
El proyecto MyNewGut, coordinado por el Instituto de Agroquímica y Tecnología de los Alimentos, muestra la influencia de la microbiota intestinal en el balance energético que regula el peso corporal y en la función cerebral. Las bacterias identificadas pueden dar lugar a nuevos probióticos para combatir la obesidad y el estrés, y sus complicaciones, como el síndrome metabólico y la depresión.
Investigadores del Instituto de Biología Evolutiva han analizado 300 elementos móviles del ADN en moscas de la fruta que podrían contribuir en la respuesta al estrés, el desarrollo embrionario y el comportamiento, claves para la evolución de las especies.
La exposición al estrés en la adolescencia incrementa la vulnerabilidad y el riesgo de sufrir psicopatologías en la edad adulta, como drogodependencia, depresión, ansiedad o ludopatía, entre otros. Investigadores de la UAB han observado, utilizando modelos animales, que ejercer control sobre la fuente de estrés disminuye su impacto y podría reducir el riesgo de desarrollar posteriormente estos trastornos mentales.
Investigadores de la Universidad Pompeu Fabra han analizado en roedores la influencia de factores ambientales como el estrés en los efectos deletéreos de la exposición al cannabis durante edades precoces. Los resultados revelan cómo los ratones adolescentes tratados con la sustancia psicoactiva y expuestos a estrés exhiben un deterioro en la extinción del miedo cuando son adultos.