SORA‑Q es un pequeño robot de apenas ocho centímetros de diámetro que formó parte de la misión japonesa SLIM. La nave llegó a la superficie lunar en enero de 2024 y, tras el aterrizaje, el dispositivo se desplegó desde una esfera compacta hasta convertirse en un vehículo con ruedas capaz de desplazarse por el terreno y enviar imágenes a la Tierra.