Bajo una situación de amenaza o de miedo, reaccionamos más intensamente a los estímulos inesperados. En estado de alerta, nuestro cerebro tiene que amplificar la nueva información sensorial y procesarla de manera prioritaria para la supervivencia. Un artículo publicado en la revista Cerebral Cortex explica cómo procesa el cerebro los efectos de la emoción sobre la atención cognitiva, según una investigación dirigida por el profesor Carles Escera del Departamento de Psiquiatría y Psicobiología Clínica de la Facultad de Psicología de la UB.
Un equipo de investigadores presenta en el número de esta semana de PLoS Medicine un nuevo instrumento denominado 'Indice de Guerra sucia' (DWI, por sus siglas en inglés) y que identifica índices de resultados de las guerras prohibidas e indeseables (“sucias”), es decir de todos los conflictos donde se tortura y asesina a civiles. ¿Acaso no sucede esto en todas las guerras?