Nuestro cerebro utiliza un mecanismo común para procesar el lenguaje, ya sea a través del oído o de la vista, y ajusta su precisión con la experiencia. Un estudio del BCBL de San Sebastián amplía además la red lingüística a nuevas áreas cerebrales gracias al análisis de las lenguas de signos.
¿Cómo navega la información por el cableado neuronal de quienes se comunican mediante lengua de signos? Al contrario de lo que pensaba, los idiomas signados activan las mismas áreas del órgano pensante que los orales, aunque con algunas diferencias. En San Sebastián, un equipo de investigadores indaga en los cerebros de los no oyentes para comprender cómo aprenden y producen el lenguaje.
Un equipo de la Universidad Autónoma de Madrid ha desarrollado una herramienta informática que genera mensajes en lengua de signos a partir de textos y voz, integrando características del lenguaje corporal mediante un personaje virtual. El sistema podría ser de gran ayuda para las personas con discapacidad auditiva.