En la década de 1970, cuando el cuidado del medio ambiente se veía como el capricho de unos excéntricos, Mario Molina (Ciudad de México, 1943) ya alertaba sobre el impacto que podían tener los aerosoles con CFC en la capa de ozono. Los trabajos de este ingeniero químico sentaron las bases del Protocolo de Montreal para la eliminación de las emisiones mundiales que agotan el ozono atmosférico, lo que valió el premio Nobel de Química en 1995. Hoy trata de conseguir un éxito parecido frente al cambio climático. Galones no le faltan: es uno de los 21 científicos que asesoran al presidente Obama. Recientemente visitó Lindau (Alemania), donde charló con SINC.
Un equipo internacional de científicos con colaboración española ha estudiado cómo cambia una única molécula al reaccionar con el oxígeno. Los resultados del trabajo, publicado en Nature Chemistry, permitirán descubrir nuevos procesos químicosy comprender mejor la reactividad entre las moléculas.
Tras la inauguración del pasado domingo, presidida por la ministra alemana de Educación y Ciencia, Johanna Wanka, arranca la reunión anual de premios Nobel de Lindau (Alemania), a la que asisten 34 galardonados y 625 jóvenes investigadores. Hasta el próximo 5 de julio, la química aplicada a la sostenibilidad y la energía verde serán los temas centrales de un encuentro, que este año cumple su 63ª edición.
Desde ayer, 10 jóvenes investigadores del CSIC se han sumado al Lindau Meeting for Nobel Laureates que este año celebra su LXIII edición. El encuentro de la ciudad alemana congrega este año a más de 600 jóvenes científicos de 78 países y a 35 investigadores galardonados con un Premio Nobel.
Investigadores de la Universidad de Oviedo han marcado el azufre de la levadura de la cerveza con un método no radiactivo, de tal forma que al dársela de comer a ratas de laboratorio se puede rastrear el camino que sigue este elemento y analizar los aminoácidos y las proteínas donde se va incorporando. La técnica puede ser muy útil para estudiar in vivo el metabolismo de este micronutriente y ver cómo actúan los fármacos azufrados en el organismo.
Los isótopos de azufre se detectan con la técnica ICP-MS (espectrometría de masas con fuente de plasma de acoplamiento inductivo). / Justo Giner
Investigadores de las universidades Jaume I de Castellón y de Valencia han dibujado, mediante química computacional, el primer 'mapa cartográfico' que recoge la evolución de las enzimas durante las reacciones químicas. El avance, portada de la revista Nature Chemistry, ayudará a mejorar el diseño de fármacos y biocatalizadores.