El sistema usa inteligencia artificial con el fin de analizar rasgos como el tono y la intensidad e identificar señales de trauma sin acceder al contenido de las conversaciones. La herramienta podría aplicarse en servicios de atención y entornos clínicos, donde permitiría anticipar situaciones de riesgo y mejorar la respuesta institucional.
El uso de electrónica flexible integrada en miniórganos derivados de células madre permite medir y estimular la actividad eléctrica de hormonas como la insulina o el glucagón para mejorar su respuesta a la glucosa.