Según los resultados de esta investigación, sin las temperaturas excepcionalmente altas de la superficie del mar en el Atlántico Norte y en el Mediterráneo, la lluvia en el día más extremo del episodio habría podido ser hasta un 40 % menor.
La técnica permite observar directamente cómo las células tumorales reescriben sus instrucciones genéticas, un proceso clave para su crecimiento y supervivencia. El método ha permitido detectar patrones comunes de edición celular en múltiples tumores e identificar más de un centenar de posibles dianas terapéuticas.