Este depredador con garras es el quelicerado más antiguo que se conoce. Forma parte de la misma línea evolutiva que los escorpiones, arañas y cangrejos herradura y medía ocho centímetros de largo. También poseía seis pares de extremidades y apéndices en forma de pinza que empleaban para sujetar a sus presas y alimentarse.
Un equipo internacional ha descubierto indicios de un tipo inusual de estrella explosiva, lo que aporta una nueva visión acerca de uno de los eventos más catastróficos del universo.