Hace 250 millones de años tuvo lugar la extinción del Pérmico – Triásico, caracterizada por un aumento drástico de las temperaturas y la desertificación de la mayoría de los bosques. Sin embargo, este acontecimiento no supuso el fin absoluto de la vida en la Tierra. Un tipo de plantas, llamadas licófitas, lograron perdurar pese al clima extremo y mantener la biosfera activa al combatir los efectos del calentamiento.
Un informe técnico de la AEMPS ha revisado más de una década de literatura científica y sitúa a estos productos al mismo nivel que el placebo, además de advertir del riesgo que supone abandonar tratamientos médicos con eficacia demostrada.