Un análisis internacional revela que pesticidas, medicamentos y otros compuestos creados por el ser humano constituyen una fracción notable de la materia orgánica disuelta en el agua marina. Esto es más evidente en zonas cercanas a la costa, y persisten incluso en océanos abiertos, lo que plantea riesgos para la biodiversidad y la salud de los ecosistemas.
Un estudio del Instituto de Biología Evolutiva revela los mecanismos de acción de dos nuevos genes que intervienen en el desarrollo de la cucaracha alemana. Los hallazgos contribuyen a construir el mapa genético de la metamorfosis, con implicaciones para la biología evolutiva y el control de plagas.