La hipótesis de que el virus de Epstein-Barr, que causa la llamada ‘enfermedad del beso’, podía tener un papel en la aparición de esclerosis múltiple ha sido investigada durante años. Ahora, un equipo científico aporta nuevos datos que comprobado esta relación.
El nuevo modelo de inteligencia artificial se entrenó con una muestra de 10 739 radiografías panorámicas dentales, correspondientes a personas de entre 14 y 26 años. La herramienta obtuvo un error medio absoluto de solo 1,12 años y una precisión del 88,38 % al determinar si una persona supera o no el umbral de los 18 años.