Un análisis de más de 350 investigaciones concluye que restringir el consumo de proteínas mejora el metabolismo y preserva la función celular en personas sedentarias, desaconsejando las dietas enriquecidas indiscriminadamente con este nutriente.
El trabajo, liderado por el CSIC, ofrece un modelo alternativo a las hipótesis biogeográficas clásicas y sugiere que dispersión a larga distancia y la plasticidad ecológica actuaron como motores de biodiversidad.