Los receptores nicotínicos de acetilcolina regulan los efectos de recompensa en el cerebro y se relacionan con cambios en los hábitos tabáquicos de fumadores. Un estudio muestra que la mutación de uno de estos genes podría relacionarse con una menor probabilidad de consumir cigarrillos.
Un análisis de 50 años de datos climáticos muestra que la carrera ha logrado esquivar hasta ahora las condiciones más extremas, aunque el riesgo aumenta de forma sostenida.