Una tibia de Iguanodon bernissartensis, hallada en Castellón, conserva los efectos de una grave afección que padeció el animal durante su vida. Una nueva investigación revela que el dinosaurio sobrevivió el tiempo suficiente para que su organismo formara nuevo tejido óseo.
El IPBLN-CSIC identifica marcadores genéticos para esta enfermedad que provoca inflamación de los vasos sanguíneos, la más frecuente a partir de los 50 años.