Este tipo de artrópodos se encuentran a gran profundidad y aunque se parezcan a los arácnidos terrestres su fisionomía es bastante peculiar, ya que pueden tener hasta 12 patas y un probóscide con los que succionar los fluidos de sus presas.
¿Por qué los seres humanos padecen enfermedades articulares mientras que otros grandes simios conservan su agilidad hasta una edad avanzada? Los mismos cambios evolutivos que nos convirtieron en humanos también podrían habernos dotado de articulaciones frágiles.