La exposición a al menos 1 día de estrés térmico extremo ha aumentado del 16 % al 22 % de la población global respecto a la década de 1970, lo que equivale a mil millones de personas adicionales. Esta carga de calor depende de múltiples factores ambientales, como la temperatura, la humedad, el viento y la radiación solar.
Las mediciones isotópicas del tercer visitante exótico de nuestro sistema solar revelan una composición de agua y carbono nunca antes vista, lo que indica que nació a temperaturas extremas en los albores de la galaxia.