Investigadores de la Universidad Rockefeller han identificado una enzima que, ante la ausencia de grasa beige, desencadena la rigidez de las arterias. El hallazgo permite vislumbrar nuevas terapias de precisión contra las enfermedades cardiovasculares.
El análisis de 21 ensayos clínicos con más de 2.100 pacientes no encuentra beneficios clínicamente relevantes frente al placebo y señala importantes limitaciones en la calidad y duración de los estudios disponibles.