Una estructura inesperada rodea a una enana blanca y desconcierta a la comunidad científica. El descubrimiento, realizado gracias al Very Large Telescope del Observatorio Europeo Austral, desafía los modelos actuales sobre la interacción de las estrellas muertas con su entorno.
Un estudio apunta a las altas temperaturas como factor clave de los incendios del noroeste peninsular, que concentraron más de la mitad de la superficie europea quemada y afectaron, sobre todo, a matorrales y pinares.