La relación entre la cafeína y este órgano vital es compleja porque, por ahora, no existe un consenso sólido sobre el número de tazas que se pueden consumir al día sin que impacte en la salud. Esto se debe a que es una bebida con propiedades estimulantes que altera la presión arterial e influye en el ritmo cardíaco.
Una investigación internacional ha analizado los cristales vegetales o fitolitos, perfectamente conservados, de la cueva de Cloggs, en Australia. Los resultados revelan que la comunidad aborigen GunaiKurnai quemaba hierbas en ceremonias que celebraban desde la última Edad de Hielo.