Un análisis de ADN antiguo ha encontrado rastros de Yersinia pestis en comunidades prehistóricas de Siberia. El estudio sugiere que la enfermedad afectó a pequeños grupos humanos siglos antes de lo que se creía y apunta a que los niños fueron especialmente vulnerables.
Un equipo del Instituto de Biología Evolutiva ha descubierto una nueva ameba en el mar de Blanes. Se trata de un microorganismo que no pertenece a ningún orden de amebas conocido y presenta un comportamiento que no se había descrito hasta ahora.