En lugar de usar sus sacos aéreos traqueales modificados para respirar, los utilizan como órganos de flotabilidad, lo que les permite moverse con precisión a través de la columna de agua mientras respiran por la piel.
Un estudio analiza el consejo editorial de más de 10 000 revistas científicas y revela que un 66,8 % de los puestos están ocupados por hombres. Para los expertos, esto puede influir en qué investigaciones se publican, cómo se evalúan y quién recibe reconocimiento.