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Desarrollan técnicas más precisas para detectar tóxicos en alimentos

Investigadores de la Universidad de Huelva han desarrollado diferentes técnicas analíticas que permiten detectar componentes tóxicos cuando se encuentran en pequeñas cantidades, protegiendo de esta forma la salud de las personas que los consumen. Además, permiten su posible inclusión rutinaria como método sencillo, económico y rentable dentro de las empresas dedicadas al control de calidad alimentaria.

La investigadora Tamara García Barrera en el laboratorio de Análisis Medioambiental y Bioanálisis de la UHU. / Fundación Descubre

¿Es posible detectar los compuestos tóxicos que están presentes a niveles muy bajos en los alimentos? El Grupo de Investigación Análisis Medioambiental y Bioanálisis de la Universidad de Huelva (UHU) ha desarrollado diferentes técnicas analíticas que permiten detectar estos componentes dañinos cuando se encuentran en pequeñas cantidades.

El objetivo es proteger de esta forma la salud de las personas que los consumen. Además, dichas técnicas permiten su posible inclusión rutinaria como método sencillo, económico y rentable dentro de las empresas dedicadas al control de calidad alimentaria.

Los expertos han trabajado con alimentos de procedencia marina como la ortiguilla (Anemonia sulcata), una especie de elevado consumo en Andalucía, especialmente en Huelva y Cádiz. “Hemos desarrollado un método que nos permite no solo medir arsénico, sino también las diferentes formas químicas en las que este elemento se encuentra”, explica Tamara García, investigadora de la UHU.

Para ello, los expertos han analizado muestras de suero y orina de personas que previamente habían ingerido ortiguillas para determinar la cantidad y el tipo de arsénico (orgánico o inorgánico) que las componen.

Estas técnicas permiten su uso como método sencillo, económico y rentable dentro de las empresas dedicadas al control de calidad alimentaria

“Los resultados más interesantes relacionan la técnica desarrollada en el proyecto con la capacidad de diferenciar, a muy bajos niveles, entre el arsénico ‘malo’ o inorgánico y el ‘bueno’ u orgánico, como por ejemplo la arsenobetaína o arsénico pez, muy presente en el pescado de mar o río”, concreta la investigadora.

Las conclusiones, publicadas en el Journal of Chromatography, evidencian, por un lado, el desarrollo de técnicas capaces de medir el nivel de toxicidad o las diferentes formas químicas en las se encuentra el arsénico en la naturaleza.

Por otro lado, los expertos también han desarrollado métodos que permiten simular un proceso de digestión gástrica, es decir, determinar qué compuestos son asimilables por el estómago humano y cuáles no y en qué cantidad pasarían a la sangre.

Asimismo, el equipo ha trabajado con diferentes aceites y bebidas, principalmente zumos, donde han desarrollado un método basado en el uso de membranas que permiten medir también a niveles muy bajos la presencia de componentes perjudiciales como los plaguicidas utilizados en la industria agraria y el disolvente halogenado presente en el proceso de obtención del aceite de orujo.

Control de calidad

Según los investigadores, el principal valor añadido que subyace de los resultados extraídos del proyecto se encuentra en el desarrollo de las técnicas y en su posterior transferencia o aplicabilidad. “Tienen una gran repercusión social, no solo porque los métodos desarrollados protegen la salud humana, sino porque también permiten diseñar procesos simples, baratos y eficaces destinados tanto a las empresas dedicadas al control de calidad de alimentos”, concluye García.

Todos estos resultados son fruto del proyecto de excelencia Desarrollo de nuevos métodos y acoplamientos instrumentales para la especiación química de elementos en alimentos cardiosaludables. Integración medioambiental y toxicológica, financiado por la Consejería de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo de la Junta de Andalucía. Los estudios derivados de la investigación se han publicado en 20 revistas científicas de referencia en el ámbito de la Química Analítica como Analytical and Bioanalytical Chemistry, Analyst o Journal of Analytical Atomic Spectrometry; igualmente también han sido expuestos en más de 70 congresos nacionales e internacionales.

Referencia bibliográfica:

Tamara García et al.: "Speciation of arsenic in marine food (Anemonia sulcata) by liquid chromatography coupled to inductively coupled plasma mass spectrometry and organic mass spectrometry". Journal of Chromatography

Fuente: Fundación Descubre
Derechos: Creative Commons
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