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El tejido adiposo puede producir proteínas capaces de inflamar y dañar los vasos sanguíneos

La visfatina es una proteína que se produce en el tejido adiposo, especialmente en los pacientes obesos y diabéticos. Investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid, en colaboración con el Hospital de la Princesa y el Hospital de Getafe, han demostrado que esta proteína, que puede pasar del tejido graso a la circulación, es capaz de inflamar los vasos sanguíneos, favoreciendo la aparición de complicaciones cardiovasculares asociadas a enfermedades metabólicas como la obesidad o la diabetes.

Figura. Las adipoquinas actuarían como nexo de unión entre enfermedades metabólicas y enfermedades cardiovasculares.

La visfatina es una proteína que se produce en el tejido adiposo, especialmente en los pacientes obesos y diabéticos. Se sabe que esta proteína puede pasar del tejido graso a la circulación sanguínea.

En el estudio realizado por el grupo de investigación de los profesores Concepción Peiró y Carlos Sánchez Ferrer del Departamento de Farmacología de la Universidad Autónoma de Madrid, en colaboración con el Servicio de Endocrinología del Hospital Universitario de la Princesa y la Unidad de Investigación del Hospital Universitario de Getafe, se ha demostrado que la visfatina es capaz de inflamar directamente las células vasculares humanas. Así, en las células de músculo liso de aorta humana expuestas in vitro a visfatina se produce una activación del factor de transcripción NF-kB y de la proteína sintasa inducible de óxido nítrico (iNOS), dos moléculas estrechamente relacionadas con los fenómenos de inflamación celular.

El mecanismo de acción por el que la visfatina produce inflamación no parece estar mediado por un receptor de membrana clásico. Por el contrario, la visfatina es una proteína con actividad enzimática intrínseca capaz de generar un compuesto denominado mononucleótido de nicotinamida (NMN). El NMN generado por la visfatina parece ser el responsable de la acción inflamatoria de esta proteína. De hecho, si se inhibe la actividad enzimática de la visfatina con un fármaco denominado APO866, esta proteína del tejido adiposo pierde su capacidad para inflamar las células vasculares.

Por lo tanto, en este trabajo, publicado en Diabetologia, se identifica a una nueva proteína secretada por el tejido adiposo como una molécula capaz de producir directamente daño vascular. Teniendo en cuenta que la obesidad y la diabetes están asociadas a un gran riesgo cardiovascular, la visfatina aparece como un potencial nexo de unión entre enfermedad metabólica y enfermedad cardiovascular y, por tanto, podría constituir una nueva diana terapéutica para el tratamiento de las enfermedades cardiometabólicas.

Fuente: Universidad Autónoma de Madrid (UCCUAM)
Derechos: Creative Commons
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