Un equipo de astrónomos analizó más de 8 000 galaxias cercanas y descubrió que los agujeros negros activos son entre dos y cinco veces más frecuentes en galaxias enanas de lo que se estimaba hasta ahora. El estudio fue realizado por el Center for Astrophysics | Harvard & Smithsonian junto con la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, ambos en EE UU.
Un nuevo censo de más de 8 000 galaxias cercanas ha encontrado que los agujeros negros activos (AGN) aumentan en frecuencia conforme crece la masa de la galaxia, mostrando un incremento notable en las galaxias de tamaño similar al de la Vía Láctea.
Los científicos realizaron el censo más exhaustivo hasta la fecha de núcleos galácticos activos en esas galaxias cercanas. Si bien la mayoría de los estudios anteriores indicaban que los agujeros negros activos aparecían en alrededor del 1 % de las galaxias enanas, el nuevo censo muestra que esa cifra es en realidad entre 2 % y 5 %, aunque todavía muy por detrás de las galaxias del tamaño de la Vía Láctea, en las cuales entre el 16 % y 27 % tienen agujeros negros activos.
Los astrónomos aún no están seguros de qué está causando este aumento pronunciado, pero señalaron que los nuevos métodos de medición, incluida la selección basada en la masa, están contribuyendo a una mejor comprensión de las galaxias de todos tamaños y de lo que ocurre en su interior.
El nuevo censo se presentó en una conferencia de prensa durante la 247ª reunión de la Sociedad Astronómica Americana en Phoenix, Arizona.
Los científicos del Center for Astrophysics | Harvard & Smithsonian y de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill volvieron a evaluar más de 8 000 galaxias cercanas para detectar actividad de agujeros negros. Mientras que la mayoría de estudios anteriores encontró unos diez agujeros negros activos por cada 1 000 galaxias enanas, el nuevo censo sitúa ese número más cerca de entre 20 y 50. Aún así, eso queda muy por detrás del 16-27 % de galaxias medianas y 20-48 % de galaxias grandes que muestran señales de actividad de AGN.
“El intenso salto en la actividad de AGN entre las galaxias enanas y las galaxias medianas —o de transición— nos dice que algo importante está cambiando entre las dos”, dijo Mugdha Polimera, astrónoma del CfA y autora principal del nuevo censo. “Podría ser un cambio en las propias galaxias, o una señal de que todavía no estamos detectando todo en las más pequeñas y necesitamos mejores métodos de detección. De cualquier manera, es una nueva pista que no podemos ignorar”.
El equipo agrupó las galaxias por masa y usó las últimas innovaciones en análisis de datos ópticos, infrarrojos y de rayos X para captar incluso las señales más débiles de actividad de agujeros negros. Los hallazgos ofrecen a los científicos un punto de partida más sólido para averiguar cómo se forman y crecen los agujeros negros, ayudándolos a “ver más allá” del resplandor de la formación estelar y comprender qué está realmente ocurriendo en los corazones de las galaxias cercanas.
“Ver más allá del resplandor de la formación estelar revela agujeros negros masivos que habían pasado desapercibidos en las galaxias enanas, pero todavía estamos tratando de entender por qué los agujeros negros son repentinamente más comunes en galaxias como la nuestra”, dijo Sheila J. Kannappan, profesora de física y astronomía en la UNC y coautora del nuevo censo.
“Creemos que la Vía Láctea se formó a partir de muchas galaxias más pequeñas que se fusionaron, por lo que los agujeros negros masivos de las galaxias enanas deberían haberse fusionado para formar el agujero negro supermasivo de la Vía Láctea. Estos resultados son esenciales para poner a prueba los modelos de los orígenes de los agujeros negros y su papel en la configuración de las galaxias.”
Debido a que la vigorosa formación de estrellas puede ocultar los agujeros negros de débiles acreciones, estos nuevos porcentajes son aproximados y, a medida que las observaciones se completen, el equipo sospecha que el censo cambiará. Actualmente, el equipo está en proceso de publicar las mediciones procesadas utilizadas en el estudio para permitir que otros investigadores reproduzcan y amplíen los resultados.