Suscríbete al boletín semanal

Recibe cada semana los contenidos más relevantes de la actualidad científica.

Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones

Lucy, la misión de la NASA a los asteroides de Júpiter, lista para despegar

Mañana está previsto que se realice desde Cabo Cañaveral el lanzamiento de Lucy, la primera misión de la NASA a los troyanos de Júpiter. Su objetivo será entender cómo se formaron los planetas de nuestro sistema solar, hace unos 4.500 millones de años, y por qué evolucionaron a su configuración actual.

Concepción artística de la sonda Lucy explorando los asteroides troyanos. / NASA / Southwest Research Institute.

Este sábado 16 de octubre se abre la ventana de lanzamiento para Lucy, la misión de la NASA diseñada para explorar por primera vez los asteroides troyanos asociados a la órbita de Júpiter. Orbitan alrededor del Sol en dos grupos o enjambres sueltos: uno por delante de Júpiter en su trayectoria y el otro por detrás. Estos cuerpos primitivos contienen pistas esenciales para descifrar la historia del sistema solar.

Estos cuerpos primitivos contienen pistas vitales para descifrar la historia del sistema solar

“Es probable que los asteroides troyanos sean restos del mismo material primigenio que formó los planetas exteriores (Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno), por lo que sirven como ‘cápsulas de tiempo’ del nacimiento de nuestro Sistema Solar, hace más de 4.000 millones de años”, explica a SINC Tom Statler, científico del programa Lucy en la sede de la NASA.

Según el investigador, la principal teoría sobre cómo los asteroides troyanos llegaron a estar donde están implica una inestabilidad dinámica que provocó grandes cambios repentinos en las órbitas de los planetas gigantes.

“En este escenario, los pequeños objetos de todo el sistema solar exterior se dispersaron ampliamente, la mayoría fueron expulsados a los confines del sistema solar o más allá, y unos pocos afortunados supervivientes se abrieron camino hasta las órbitas troyanas u otros nichos estables como el Cinturón de Kuiper”, añade Statler.

Si esta imagen es correcta, Lucy encontrará objetos que se formaron originalmente en diferentes partes del disco exterior del Sol, donde se condensaron los primeros cuerpos sólidos. “Lucy nos dará una idea de los procesos dinámicos y físicos que afectaron a estos bloques de construcción planetaria, y nos ayudará a desentrañar la historia temprana del sistema solar en el momento en que la formación de planetas estaba terminando y estos se estaban moviendo hacia la configuración orbital que vemos hoy”, subraya.

Lucy encontrará objetos que se formaron originalmente en diferentes partes del disco exterior del Sol, donde se condensaron los primeros cuerpos sólidos

Tom Statler (NASA)

Doce años de viaje espacial

Con su lanzamiento y el impulso de la gravedad terrestre, la sonda completará un viaje de 12 años por ocho asteroides diferentes: un asteroide del Cinturón Principal y siete troyanos, cuatro de los cuales son miembros de sistemas binarios.

Según la agencia espacial estadounidense, ninguna otra misión en la historia espacial ha sido lanzada para explorar tantos destinos diferentes que orbitan de forma independiente alrededor de nuestro Sol. Lucy mostrará así por primera vez la diversidad de cuerpos primordiales que construyeron los planetas.

Uno de esos asteroides será Polymele, al que alcanzará previsiblemente en 2027, y del cual astrónomos españoles y estadounidenses obtuvieron datos a principios de octubre, mientras pasaba por delante de una estrella.

En total, la compleja trayectoria alcanzará los dos grupos de troyanos y permitirá ver por primera vez de cerca los tres tipos principales de cuerpos de los enjambres (los llamados tipos C, P y D). Los troyanos de tipo P y D, de color rojo oscuro, se parecen a los que se encuentran en el Cinturón de Kuiper de cuerpos helados que se extiende más allá de la órbita de Neptuno.

La sonda completará un viaje de 12 años por ocho asteroides diferentes: un asteroide del Cinturón Principal y siete troyanos, cuatro de los cuales son miembros de sistemas binarios

Los de tipo C se encuentran sobre todo en las partes exteriores del Cinturón Principal de asteroides, entre Marte y Júpiter. Se cree que todos los troyanos son abundantes en compuestos oscuros de carbono. Debajo de un manto aislante de polvo, probablemente sean ricos en agua y otras sustancias volátiles.

Nombrada como la Australopithecus afarensis

La misión, la primera dedicada a estudiar estos asteroides, toma el nombre del fósil-esqueleto de la Australopithecus afarensis encontrada en Etiopía en 1974, denominada Lucy, por la canción de The Beatles, Lucy in the sky with diamonds.

Al igual que este fósil ha permitido aprender más sobre los orígenes humanos, se espera que la sonda permita obtener “más conocimientos sobre nuestros orígenes planetarios”, comenta la directora del programa de ciencia de la NASA, Adriana Ocampo.

Según contó Ocampo en una conferencia en el Caixa Fórum de Madrid, el pasado 23 de septiembre, ha sido la primera misión de la NASA “construida durante una pandemia en condiciones extraordinarias”. El equipo desarrolló “nuevas técnicas de trabajo y cooperación para llegar a cumplir los tiempos requeridos para que el lanzamiento pudiera hacerse el sábado 16 de octubre”.

En el transcurso de su misión, Lucy pasará por siete troyanos de Júpiter. Esta animación muestra los movimientos de los planetas interiores (Mercurio, marrón; Venus, blanco; la Tierra, azul; Marte, rojo), Júpiter (naranja) y los dos enjambres troyanos (verde). / Instituto Astronómico del CAS/Petr Scheirich 

Fuente: NASA
Derechos: Creative Commons.
Artículos relacionados
Descubierta la pareja de agujeros negros supermasivos más cercana

Un equipo de astrónomos ha localizado en la constelación de Acuario el par de agujeros negros supermasivos más próximo a la Tierra jamás observado. Se sitúa a unos 89 millones de años luz, cuando el récord anterior estaba en 470 millones. 

El Sol pudo generar la mitad del agua de la Tierra

Se pensaba que los asteroides ricos en agua habían llenado los océanos de nuestro planeta, pero ahora un equipo de científicos cree haber descubierto otra fuente inesperada e igual de importante: el viento solar, que activa la formación de moléculas de agua sobre los granos de polvo extraterrestre.