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El trabajo se publica esta semana en la revista ‘Nature’

Recortar los gases de efecto invernadero podría impedir la extinción de los osos polares

Desde hace casi tres años los osos polares se añadieron a la lista de especies en peligro de extinción, cuando su hábitat de hielo comenzó a mostrar un declive constante provocado por el calentamiento del clima. Sin embargo, un nuevo estudio revela que la disminución de los gases de efecto invernadero podría remitir la actual condena a muerte de estos iconos del Ártico, al menos de momento.

Una osa polar espera a que llegue el hielo. Foto: Steven C. Amstrup.

Un grupo internacional de investigadores ha descubierto que si se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero de forma considerable durante las dos siguientes décadas, es probable que suficiente hielo del Ártico permanezca intacto durante finales del verano y principios del otoño para que los osos polares puedan sobrevivir.

“Lo que pronosticamos en 2007 estaba basado solamente en los gases de efecto invernadero normales”, explica Steven Amstrup, investigador del Servicio Geológico de EE UU y científico jefe de la organización de conservación internacional de osos polares. "Éste fue un pronóstico bastante dramático que no tuvo en cuenta la posibilidad de que se pudieran reducir los gases de efecto invernadero".

Este estudio inicial pronosticaba que podrían quedar apenas un tercio de los 22.000 osos polares del mundo que se registraron a mediados de siglo si el drástico declive del hielo del Ártico continuaba y que, finalmente, desaparecerían por completo. Este trabajo llevó a incluir en la lista de 2008 de especies amenazadas a los osos polares.

La nueva investigación, publicada en la última edición de la revista Nature y basada en el modelo propuesto por Cecilia Bitz, profesora de la Universidad de Washington (EE UU), indica que si el aumento del calentamiento provocado por los gases de efecto invernadero sobrepasara un cierto umbral no habría “punto de inflexión” y daría como resultado una pérdida imparable del hielo marino durante el verano.

“Aún existe una probabilidad bastante alta de que los osos polares puedan desaparecer”, afirma Amstrup. “Sin embargo, con la mitigación y una gestión agresiva de la caza y de otras interacciones directas entre los osos y los seres humanos, la probabilidad de la extinción podría ser menor que la de que el número de osos polares se vea simplemente reducido”.

Recuperar el hielo es posible

Un trabajo anterior de Bitz demostró que los aumentos de temperatura no comprobados, junto con la volatilidad medioambiental natural, podría suponer la pérdida de grandes zonas de hielo del Ártico en menos de una década. También demostró que con las emisiones normales, el hielo no se recupera y gran parte puede desaparecer por completo durante las décadas siguientes.

Sin embargo, el nuevo estudio de Nature indica ahora que si se redujeran de forma considerable las emisiones de gas de efecto invernadero en un futuro próximo, a las rápidas pérdidas de hielo le seguiría una retención importante del hielo restante durante este siglo, así como la recuperación parcial del hielo que desapareció durante la rápida pérdida de hielo.

Los osos polares dependen del hielo marino para acceder a las focas oceladas y a las focas barbudas que suponen su principal fuente de alimento. Durante las estaciones en las que no pueden llegar al hielo marino, los osos viven sin comida y pueden llegar a perder casi 1 kg al día.

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Referencia bibliográfica:

Nature, 16 de diciembre de 2010.

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons

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